JAVIER MOSQUERA
Las asociaciones integradas en la Federación Vecinal solicitaron ayer una moratoria de 48 horas para decidir en asamblea una aportación extraordinaria de mil euros que permita superar la situación de "quiebra técnica" que atraviesa en la actualidad. Tras votar el aplazamiento de la decisión, la presidencia de la federación advirtió que sin los 35.000 euros que necesitan con urgencia, la entidad desaparecerá. Sus responsables incluso estuvieron a punto de dimitir, a lo que se opusieron la mayoría de los presentes.
La reunión se celebró en los locales de la plaza de la Princesa con la presencia de 25 de las 35 asociaciones federadas y tras la intervención de los responsables económicos de la federación, y un largo debate, se decidió convocar una nueva asamblea para mañana "porque algunas asociaciones llegaron a la reunión sin información suficiente". La urgencia de esta nueva convocatoria viene dada por la necesidad de que la federación contabilice esos ingresos antes de que acabe el año.
En el transcurso del debate quedó de manifiesto que la mitad de las asociaciones presentes tenían ya decidida su aportación, siguiendo el mandato de las distintas directivas, y otras celebrarán reuniones entre hoy y mañana para decidir la postura a adoptar ante los nuevos datos presentados. Algunos directivos mostraron su preocupación por su propia situación económica y las repercusiones que a efecto contable podría tener la derrama solicitada.
El déficit actual de la federación ronda los 54.000 euros, cantidad que coincide con lo no ingresado por el Concello correspondiente al convenio en vigor durante 2008. En los presupuestos de este año ya no figuró partida específica para la federación. Para hacerle frente, han solicitado unos préstamos que suponen el pago de unas cuotas de 1.200 euros al mes.