JAVIER MOSQUERA
El Concello llevó a cabo la demolición de las viviendas de maestros en el CEIP "Ría de Vigo" situado en San Miguel de Oia, siguiendo así el informe-propuesta de la Concejalía de Educación. El coste de la actuación rondó los 60.000 euros.
Estas viviendas se encontraban en estado ruinoso y hace algún tiempo ya que habían sido desafectadas por la Xunta de Galicia, lo que ocurrió es que hasta ahora no se había avanzado en su derribo.
Desde el departamento municipal de Educación se considera que en los tiempos actuales "las viviendas de los maestros constituyen un anacronismo pues en la inmensa mayoría de los centros que aún cuentan con ellas no se destinan al fin para que fueron levantadas. Y en algunos casos como el CEIP Ría de Vigo se encuentran en estado ruinoso", pero se insiste en que el del colegio Ría de Vigo es un caso puntual.
Seis en Vigo
Del total de colegios públicos existentes en la ciudad, sólo seis cuentan con viviendas destinadas a maestros. Se trata del Javier Sensat, Candeán, Castrelos- Canicouva, Coruxo, Lavadores Sampaio y Vilar -Lavadores.
En algunos casos hay viviendas ocupadas por maestros cuando cumplen los requisitos establecidos para ello y en otros se destinan a actividades complementarias o dependencias de órganos adscritos al centro.
Desde la Consellería de Educación señalan que "las adjudicaciones de las viviendas a los maestros corresponden a los órganos territoriales de la propia consellería y siempre según los requisitos establecidos al efecto".
En algunos casos se buscan otros destinos a los inmuebles, como fue el caso de la anterior Xunta, que decidió desafectar las viviendas de maestros en Seixo, Marín, para destinarlas a una Galescola. En ese caso se sigue un procedimiento administrativo ante el Concello que incluye un período de exposición al público para alegaciones.
El Concello adjudicó también las obras para transformar la antigua vivienda del portero en el CEIP Escultor Acuña, de Coia, en comedor escolar.
Se trata de un edificio de planta rectangular adosado por un lado a un gimnasio y por otro a un corredor. Los otros dos lados tienen fachada al exterior.
Se trata de una construcción de prácticamente 140 metros cuadrados, que se venía utilizando como dependencia de las asociaciones de padres y madres, servicios y otros usos.
El coste de la actuación asciende a más de 173.000 euros y consiste en liberar el espacio interior de toda la tabiquería, dejando un único recinto cerrado para la escalera existente de bajada al sótano.
Se reforman también las fachadas existentes, cambiando los muros de ladrillo por carpintería de aluminio facetado con vidrios de colores, translúcido y transparente.