M. LÓPEZ
Medidas más severas y restrictivas. La Asociación Viguesa contra el Ruido exigió ayer al Concello una revisión de la normativa de las Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) –declaradas en 33 calles del entorno de Areal, Plaza de Compostela y Churruca– que "tendría que pasar por adelantar el cierre de los locales de copas en las ZAS una hora". En la actualidad está fijado a las 4.30 horas. El presidente del colectivo, Javier Quintana, considera que "no es suficiente el freno a la concesión de licencias de establecimientos de ocio nocturno".
La comisión del ruido celebrada ayer, en la que participaron representantes políticos de todos los partidos, asociaciones vecinales y sindicatos, estuvo marcada por una bronca entre concejales socialistas y la Federación Vecinal y por la ausencia de compromisos. "El horario de apertura y cierre de los locales es responsabilidad de la Xunta, nosotros no tenemos competencias", justifica el edil de Seguridad, Xulio Calviño.
Chus Lago, por su parte, reconoció que 33 expedientes por exceso de ruido caducaron en los cajones de Praza do Rei y anunció que " se han vuelto a iniciar". En total, el gobierno local mantiene abiertos a día de hoy un total de 72 expedientes a pubs y discotecas por contaminación acústica, según explica Javier Quintana. "Es una dejación de funciones", critica el portavoz de la asociación.
En relación al incumplimiento de horarios de estos establecimientos nocturnos, el gobierno local cifra en 178 las denuncias tramitadas a la Consellería de Presidencia por esta infracción, casi el doble que en 2008, cuando se contabilizaron 98. En 2007 fueron 55 y en 2006, sólo 62.
Los concejales Chus Lago, José Mariño y Xulio Calviño presumieron de la labor llevada a cabo en la eliminación del ruido en la ciudad, "un firme compromiso de este gobierno", señalan. Sin embargo, los afectados por la contaminación acústica salieron "descontentos" de la reunión. "No se ha sancionado a nadie", se quejan los miembros de la asociación, que también solicitaron la sustitución de los resaltos por pasos de peatones elevados y el cambio de firme en una parte del segundo cinturón.