ALBERTO BLANCO
El Puerto ganará una segunda Estación Marítima y una nueva zona de esparcimiento en primera línea de mar dentro de dos años. La rehabilitación del entorno del muelle de Comercio y de las conocidas como "naves de la fruta" comenzará el próximo año. La presidenta de la Autoridad Portuaria, Corina Porro, presentó ayer el proyecto, que alcanzará los 4,5 millones de euros. "Esta actuación cumplirá los requisitos de integración entre el puerto y la ciudad; y dotará de nuevos servicios a los cruceristas. Será una obra emblemática", enfatizó.
La recuperación de las dos naves ubicadas entre el edificio de la Xunta y el muelle de Comercio –habilitado ya para el atraque de trasatlánticos– centrará la recuperación de esta zona. En sus más de 5.000 metros cuadrados se adecuará un vestíbulo central con un jardín de invierno y con dos fachadas acristaladas, una hacia el mar y otra de cara a la ciudad. En el ala Norte, orientada hacia la Ría, se instalarán restaurantes y cafeterías de dos pisos y con una terraza de 750 metros cuadrados cada una. El lado opuesto, frente al edificio de la Xunta, se reserva para la instalación de locales de copas. Ambas partes del inmueble estarán separadas por dos corredores interiores, también ajardinadas, y que partirán hacia ambos lados desde el vestíbulo central. A estos negocios se le sumarán establecimientos y zonas reservadas en exclusiva para cruceristas. En total se habilitarán 32 locales, pero la Autoridad Portuaria deberá esperar a la aprobación del Plan de Usos para que puedan tener licencia de actividad.
"No queremos hacer moles en el puerto, sino optimizar espacios para que se integren en la ciudad. Por eso no es necesario tirar nada, sino aprovechar lo que tenemos en lugares que, como éste, quedaron obsoletos y en los que no comprometemos el trabajo del puerto", indicó la presidenta de la Autoridad Porturia.
La instalación se ubica en primera línea de mar, a apenas unos 30 metros de distancia del litoral. El proyecto, de Alberto Cameselle Arquitectos, respeta el edificio prácticamente en su totalidad, salvo la terraza que se habilitará a lo largo de los 174 metros de la fachada Norte.
Las obras se dividirán en dos fases. La primera, en la que se invertirán tres millones de euros, tiene un plazo de ejecución de 14 meses y consistirá en la recuperación de las naves, los espacios comunes y la zona ajardinada, así como los servicios a cruceristas. En la segunda, que se comenzará antes de que culmine la anterior, se invertirán los 1,5 millones restantes y se realizará en 13 meses. "Ambas obras se solaparán, por lo que en unos dos años la rehabilitación estará terminada", vaticina Porro.
Embarque y venta de billetes a Cíes se trasladarán a esta zona
La recuperación del entorno del muelle de Comercio llevará aparejada una reorganización de los servicios del transporte de Ría. La presidenta de la Autoridad Portuaria, Corina Porro, anunció ayer que el embarque a las Islas Cíes abandonará la dársena de A Laxe y se trasladará a esta zona una vez que estén rehabilitadas las "naves de la fruta", donde se ubicarán las oficinas de venta de billetes. "Este edificio se convertirá en una segunda Estación Marítima", anuncia.
La adecuación de los dos inmuebles para albergar las salas para el transporte a las Cíes se incluye en la primera fase de las obras, por lo que el traslado de los barcos al muelle de Comercio podría realizarse incluso antes de que culmine toda la rehabilitación de las naves.
Este cambio de ubicación, que se contempla ya en el Plan de Usos de la Autoridad Portuaria, responde a la pérdida de línea de atraque para los barcos del servicio de Ría en el muelle de A Laxe. La construcción de una dársena deportiva con 200 amarres en este enclave, prevista ya para el próximo verano, obligará a trasladar el embarque de los buques hacia Cangas y Moaña a la zona en la que atracan actualmente los buques de Cíes. Un espacio que compartirán de forma provisional hasta que los servicios a las islas se trasladen de forma definitiva a la terminal de Comercio.
El actual edificio de la Estación de Ría, propiedad de Zona Franca e inmerso en obras de reforma, albergará, a priori, las futuras oficinas de venta de billetes de los barcos que cubren la línea marítima entre Vigo y O Morrazo.