A. OTERO
A la primera fase de la ampliación del muelle de Areal, actualmente en ejecución, le seguirá de inmediato una segunda. Convencida de que mejorarán la operatividad del recinto, su presidenta, Corina Porro, ha remitido al Ministerio de Medio Ambiente el proyecto de la siguiente actuación sobre esa dársena para que responda si necesita o no someterlo a estudio de impacto ambiental. Del informe que emitirá el departamento de Elena Espinosa dependerá en gran medida el futuro, o al menos el diseño, de esta nueva actuación portuaria que convertirá en explanada 30.200 m2 de lámina de agua.
"Se van solicitando los informes para ir ganando tiempo". Desde el Puerto razonan así la antelación en el envío a Medio Ambiente del proyecto denominado "Mejora de la operatividad de los muelles comerciales (2ª fase)". Una celeridad administrativa que tiene como objetivo ganar en total 79.400 m2 de superficie entre los muelles Transversal y Areal en el plazo de tres a cinco años. Y con ella también Corina Porro reafirma su apuesta por estas obras pese a las voces que reclaman la paralización de las ya iniciadas –incluso con denuncias en el juzgado– por realizarse en su mayoría con el criticado sistema de relleno con escombros y material de dragado.
Pero a diferencia de la primera fase, que el ministerio eximió del estudio de impacto, el Puerto reconoce que "la segunda, en principio, no estaría amparada por dicha resolución, ya que el avance que se propone de las futuras líneas de atraque sobrepasa ligeramente el avance que ya había resuelto favorablemente el Ministerio de Medio Ambiente aunque la superficie acumulada (1ª y 2ª fase) es bastante menor que la del antiguo proyecto que resolvió el Ministerio de Medio Ambiente", argumentan los técnicos portuarios.
Este segundo proyecto prolongará 80 metros más hacia el Norte el muelle Transversal, y 59 metros hacia el Este. La suma de estas longitudes creará una superficie terrestre donde ahora hay mar de 30.200 m2. Pero es que además, la misma obra genera a su vez tres nuevas y mayores líneas de atraque: una de 390 metros hacia el Oeste, con 14 metros de calado; otra de 230 metros hacia el Norte, de 17 metros de profundidad; y la tercera, 80 metros (305 en total, sumada la ampliación de la primera fase) hacia el Este y con 14 metros de calado. Los técnicos de la Autoridad Portuaria se refieren a estas dimensiones como las "mínimas" necesarias para que puedan operar tres buques al mismo tiempo.
Para justificar esta obra, el Puerto reitera los mismos argumentos que utiliza para defender la primera fase: la necesidad de ganar superficie y calado en los muelles destinados a mercancía general –Transversal y Areal–, y donde el escaso espacio obliga a utilizar la ya "congestionada" terminal de Guixar.