REDACCIÓN
La Policía Local y la Nacional realizaron ayer un servicio conjunto que desembocó en denuncias a seis locales de copas. Durante las siete de la mañana y las doce del mediodía, los agentes hicieron un recorrido para controlar el cierre de los establecimientos, especialmente los conocidos como after hours. Se desalojaron seis negocios, contra los que se actuará por incumplimiento horario.
Además, durante la operación se efectuó un control para la incautación de sustancias, así como la identificación de varios ciudadanos. El presidente de la Federación de Empresarios de Salas de Fiesta, Baile y Discotecas de Galicia (Fesdiga), Samuel Pousada, expresó el malestar del colectivo por la “competencia ilegal y desleal” de los afters. “El horario de cierre es, para todas las discotecas en víspera de festivos, las seis de la mañana; y eso es así por ley, sin excepciones”, explicó.
Controles de alcoholemia
Más de una decena de “positivos” en los dos servicios de controles de alcoholemia d la madrugada del domingo. El punto situado en Urzáiz se saldó con cinco conductores con tasas de alcohol en sangre superiores a las permitidas, que derivaron en cuatro diligencias por vía administrativa y una por la judicial. Además, la Policía Local puso dos denuncias por no llevar el cinturón de seguridad y no haber pasado la inspección obligatoria del vehículo. En Beiramar se registraron seis positivos, de los que cuatro se cursaron por vía administrativa y dos por la penal.
Horas antes, la Policía Local detuvo a un ciudadano de nacionalidad boliviana que viajaba sin carné ni seguro y con síntomas de haber ingerido alcohol.
Los hechos se produjeron poco antes de la una de la madrugada, cuando el arrestado conducía un coche tipo furgoneta y colisionó con otro. En ese momento se dio a la fuga, lo que se constató en la central de Policía y se avisó a una patrulla. Los agentes interceptaron el vehículo en el cruce de Pi i Margall con la calle Tomás A. Alonso y el conductor se negó a someterse a la prueba de alcoholemia, aunque presentaba síntomas de haber consumido tóxicos. Posteriormente, se comprobó que el coche no estaba asegurado y que el detenido, N.V.C., no tenía carné de conducir. En el vehículo viajaba también su propietaria, de quien se instruyeron diligencias por la falta de seguro en el coche y por habérselo prestado a alguien sin permiso de circulación.