A. MÉNDEZ
Los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres de Teis y la Xunta acercan posturas sobre la gestión del Castillo de Pambre (Palas de Rei). La Administración autonómica fue desde el principio la primera opción de la congregación viguesa para vender la propiedad y convertirla en un bien de interés público, aunque su tasación hace año y medio en diez millones de euros podría dificultar la operación. Como alternativa al desembolso económico y convencidos de que la Consellería de Cultura es la autoridad "idónea" para hacerse cargo del recinto, el padre José Donaire planteó ayer la posibilidad de intercambiar la fortaleza feudal legada por el fallecido conde de Borraxeiros por ayudas e instalaciones de carácter social que garanticen la continuidad de su obra benéfica en Vigo y todo su entorno.
Durante más de una hora, el máximo responsable de los Misioneros de Teis y su abogado estuvieron reunidos ayer en Santiago con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, para aclarar su postura y escuchar también la propuesta del Gobierno gallego. Donaire es consciente de que "diez millones de euros es una cifra suficientemente importante como para replantearse otras opciones en estos momentos de crisis", que podrían pasar por la firma de un convenio que les permita mantener su estructura para ayudar a los más necesitados o el intercambio de su propiedad en Palas por instalaciones públicas o subvencionadas por la Xunta en el sur de la provincia.
Los nuevos propietarios de la fortaleza de Pambre no desechan ninguna posibilidad "siempre que podamos continuar con nuestro trabajo y atender una demanda creciente". Sus instalaciones en Teis, donde acogen actualmente a 220 enfermos, se han quedado pequeñas, así que cualquier acuerdo está supeditado no tanto a la entrega de dinero directo como de instalaciones o ayudas a largo plazo.
José Donaire viajó ayer con dos abogados y otro hermano de la congregación de Teis y empleó buena parte del encuentro en trasladar a Feijóo la situación por la que atraviesa el colectivo y las necesidades cada vez mayores de espacio y fondos debido al incremento de usuarios. "Les expusimos nuestras urgencias económicas y quedaron de evaluar todas las opciones", comentaba a la salida Donaire, quien comprende la falta de liquidez de las administraciones en la recta final del año y en medio de la crisis.
Pese a las dificultades de la operación, los Hermanos Misioneros ven la negociación con la Administración "la más viable", pues temen que las otras seis ofertas de compra de particulares –algunas llegadas desde Barcelona y EE UU– no cuajen debido a la catalogación del edificio como Bien de Interés Cultural y las restricciones que ello implicaría a la hora de rehabilitarlo, además de la necesidad de recuperar los fondos históricos de la comarca que se conservan en su biblioteca.
Aunque el interés de la organización por vender es claro, desde la Xunta explicaban ayer que toda negociación recaerá sobre Cultura y en ningún caso directamente en el presidente gallego. La consellería no intervino en este primer contacto, pero este mismo miércoles confirmaba que el castillo de Pambre era objeto de su interés y que su donación había "desbaratado" un preacuerdo para garantizar el acceso del público. El pacto con Concello y propietarios pasaba por visitas una vez a la semana, que ahora podrían incrementarse de conseguir su propiedad.