REDACCIÓN
Faltaba uno para que el regimiento llegase a las tres decenas cumplidas –cuatro no pudieron ir–, pero el resto de los que integraron aquella quinta que entró en 1984 dejaron verse con el traje que el homenaje requería: el uniforme azul. Veinticinco años en el cuerpo; unas bodas de plata con el "oficio" de Policía Local. Fue lo que se premió en el homenaje de ayer a los veteranos agentes; una medalla "no se recibe todos los días".
Una de las coincidencias fue la de tres ponteareanos sobre el estrado: el alcalde, una de las primeras mujeres policías en Vigo –recién jubilada– y la madre de uno de los premiados, Ricardo Méndez, conocido en el cuerpo como "Boli". Los del 84 recordaron que cuando empezaron no había academias de formación, ni partidas presupuestarias para cursos.
Y entre los que cumplían el cuarto de siglo de servicio está el superintentende jefe, Carmelo del Castillo Martín: "Nosotros nos preparamos para una ciudad bastante más peligrosa que la actual en la prestación de asistencia y en la seguridad ciudadana", explicó en su discurso. Destacó aquella época "por lo que significó en la institución; representó aliento fresco".
Uno de los impulsores de la creación de esta medalla pero que, sin embargo, no acudió a recogerla fue Ricardo Méndez Paz ( "Boli"). Dejó que la recibiese en su nombre su madre, Isaura Paz García, porque fue ella quien tiene el mérito, por haber insistido en que se dedicase a una profesión para la que, en principio, no tenía vocación.
Precisamente el alcalde, Abel Caballero, insistió en esa cuestión: "El objetivo irrenunciable es hacer de Vigo un sinónimo de ciudad segura". "Hoy mostramos nuestro orgullo y satisfacción con la Policía Local. Con el cuerpo que está siendo quien de enaltecer los conceptos de tráfico, cercanía y seguridad ciudadana", insistió. Mientras se entregaban las medallas llegaron el teniente de alcalde y otros concejales miembros del gobierno municipal.
Y entre los homenajeados estaban algunos que ya llegaron a la jubilación, después de muchos años trabajados. "Desde el 76", recordaron los tres, que entraron juntos a la Policía. Son Manuel Barreiro, José Luis Fernández y José Fernández. Aseguran que apenas tuvieron problemas en atestados, informes... Pero siempre en la calle. "Estuve 17 años en moto", destacó José Luis. ¿Muchas multas? Quien contesta ahora es Manuel: "Era lo nuestro, ponerlas... ¡pero sólo a quien se lo merecía de verdad!". Ninguna tragedia que recordar.