A. MÉNDEZ
Cáritas Diocesana de Tui-Vigo se readapta continuamente a las circunstancias y debido a la demanda masiva de ayuda que reciben se plantean en el mes de enero reordenar sus tareas para "fomentar la atención de calidad en detrimento de la calidad". Es la decisión que ha tomado la directiva y que explica la responsable de Acción Social, Marta Alonso-Lamberti, que ha visto cómo en el último año está creciendo de forma imparable la lista de solicitudes, algunas formuladas "por abogados y autónomos que están pasando un mal momento debido a la crisis".
Son sólo un ejemplo de las nuevas realidades que afronta una gran estructura de apoyo y servicio a la ciudadanía que cuenta con 27 trabajadores y 500 voluntarios en toda la diócesis, 360 sólo en Vigo. Sus responsables llaman la atención sobre el hecho de que el 90 por ciento son mujeres y hoy los homenajean en el Día Internacional del Voluntariado.
"Son parte fundamental de nuestro trabajo y nos gusta mimarlos", destaca una de las técnicas de Cáritas, que los forma durante meses y les asigna el trabajo más acorde con su formación y querencias, además de enseñarles a no llevarse los problemas a casa. Pese a este esfuerzo, los voluntarios reconocen que el trabajo "te cambia la vida. Aprendes a relativizar todo y replanteas tus valores", señala Marta, que además de directiva es voluntaria desde hace 23 años.
Mañana es su día y el de todos los colaboradores de Cáritas, que ha readaptado su papel con el paso de los años "pasando de una atención de carácter más asistencial a un enfoque de promoción que hace a las familias protagonistas de su desarrollo", explican sus responsables.