D. G. P. - BUEU
El grupo parlamentario del PSOE presentó una interpelación en el Parlamento de Galicia en la que reclama a la Xunta que reconozca el carácter "singular" de la isla de Ons y negocie un plan de usos con los isleños. La iniciativa se produce apenas una semana después de que la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística ejecutase la demolición de varios inmuebles en el archipiélago, una situación que según el PSOE "provoca inquietud en los habitantes de la isla". Ese temor se agrava porque "hasta la fecha, no tuvieron ningún diálogo con el nuevo Gobierno".
La interpelación está firmada por cuatro parlamentarios socialistas, entre los que se encuentran los ex conselleiros José Luis Méndez Romeu y Carmen Gallego, y en ella afirman que el bipartito elaboró junto a los vecinos isleños una especie de reglamento de usos, documento que reconocía la "singularidad" de la isla e incluía una recopilación de las construcciones existentes para dar "tranquilidad y seguridad" a los habitantes de Ons. El PSOE solicita ahora a la Xunta que aclare si aplicará ese reglamento y si tiene previsto mantener algún contacto con los isleños.
Los socialistas también reclaman al Ejecutivo de Núñez Feijóo que explique cómo se adecuará el reconocimiento de la singularidad de la isla buenense "con el mantenimiento de las construcciones tradicionale y la ejecución de las necesarias inversiones para este territorio declarado Parque Nacional". Al mismo tiempo, el grupo parlamentario del PSOE se hace eco de las preocupaciones vecinales acerca de nuevos derribos y solicitan que se aclare si existen más órdenes de demolición, pues los isleños afirman tener constancia de la existencia de una veintena mientras la Consellería de Medio Ambiente afirma que hay sólo dos casos más en estudio.
El grupo municipal del PSOE se pronunció ayer acerca de la problemática de la isla mostrando su disposición "a ir de la mano" con sus habitantes. Su portavoz, José Castro, advirtió de que "no defenderemos a ningún vecino que cometa una ilegalidad" y aclaró que la isla tiene "su propia idiosincrasia" y que por ello las posibles ilegalidades no se pueden solventar con derribos, sino con una actualización de cada inmueble acorde con la arquitectura "tradicional y singular" de la isla. Castro aprovecha para enviar un mensaje al alcalde buenense, Félix Juncal, con el fin de que aclare su "fórmula mágica" para solventar el conflicto surgido entre vecinos y Administración.