REDACCIÓN
El Concello pide a la Xunta margen para acabar de recuperar el zoo y adaptarse a la normativa comunitaria. La concejala de Medio Ambiente, Chus Lago, consideró ayer, tras finalizar la inspección que realizaron a las instalaciones de A Madroa los técnicos de la Xunta y de una asesoría jurídica para elaborar un informe sobre su situación y condiciones para el cuidado de los animales, que "la seguridad quedó acreditada". Sin embargo, Lago afirma que son necesarios "mes y medio o dos de plazo" para finalizar el plan de renovación del recinto. "Al zoo de Lugo le autorizaron dos meses; en Jerez se concedió un año más, y ocurrieron casos similares en otros zoos. Vigo pide que se le dé la misma oportunidad", manifestó.
Del informe que elaboren los técnicos dependerá que se ordene cerrar o no el zoo. La Comisión Europea instó al cese de la actividad al detectar incumplimientos graves de la directiva 1999/22, y la Administración autonómica deberá informar de las medidas adoptadas para solucionarlos. "Estamos en disposición de cumplir. Las obras siguen y se está cumpliendo toda la cronología. Avanzamos hacia la adaptación a la ley", sostuvo ayer Lago. La concejala asegura que el Ministerio de Medio Ambiente "no entiende la premura" de la Xunta. El Concello ha solicitado una auditoría externa para avalar que el recinto de A Madroa cumple ya en general con los requisitos. "Hemos firmado en pocas semanas todos los convenios. El que lleva más retraso es el de investigación, y ya se ha suscrito con el hospital veterinario Rof Codina", justificó.