A. MÉNDEZ
Los comercios de Vigo y su entorno reconocen abiertamente estar sufriendo su peor etapa en porcentaje de ventas, aunque esta acentuada caída de los ingresos no se traduce por ahora en una pérdida generalizada de empleo. "Con promociones, imaginación y esfuerzo van aguantando", alabó ayer José García Costas, presidente de la Cámara de Comercio de Vigo, cuyo informe semestral revela que el descenso continuado del consumo y los cierres están afectando con especial dureza a los negocios del centro de la ciudad, donde se concentran la mayoría de los minoristas de textil y calzado. También el rural, que engloba las parroquias de Vigo y los municipios de Gondomar, Ponteareas, As Neves y Salvaterra, se erige como la zona más afectada por la crisis y la clausura de negocios durante los primeros seis meses del año.
Las 362 encuestas realizadas por técnicos de la entidad cameral durante el mes de octubre entre los 6.151 comercios de su demarcación concluyen que el 82,6 por ciento de los empresarios han visto disminuir sus ventas y sólo un 4 por ciento dice haberlas ampliado. Lo que más preocupa es que de todos los encuestados, casi la mitad, un 49 por ciento, vio reducidos sus ingresos "mucho o bastante", a los que se suman un tercio de empresarios que los vieron descender moderadamente.
La crisis general de confianza en los consumidores parece estar afectando con más fuerza al sector de textil y el calzado, lo que repercute mayoritariamente en el centro de la ciudad olívica, que aglutina un tercio de las 1.032 tiendas especializadas abiertas en Vigo y los municipios de su entorno. Del análisis por sectores se deduce que estos empresarios son los que consideran que más disminuyó su margen comercial, "por tratarse de productos de los que se puede prescindir, al no ser de primera necesidad", aclaró el gerente de la Cámara de Vigo, José Manuel García Orois durante la presentación del informe.
La buena noticia dentro de una coyuntura de por sí desfavorable es el mantenimiento generalizado de los puestos de trabajo. Sólo uno de cada diez empresarios ha prescindido de algún empleado durante el primer semestre del año y las previsiones hasta la conclusión del ejercicio son casi idénticas o incluso más optimistas, con un 96 por ciento de los encuestados que confía en mantener intacta su plantilla. Sigue, no obstante, siendo muy bajo el índice de crecimiento en el comercio, con tan sólo un 1,1 por ciento de empresas que espera crear empleo en los próximos meses.