JAVIER MOSQUERA
La reforma del auditorio municipal estará finalizada antes del próximo verano. Al menos con esos plazos trabajan ahora los responsables de la Concejalía de Cultura, después de que se hayan reiniciado los trabajos de acondicionamiento, paralizados durante meses porque fue necesario un reformado del proyecto, ya que las obras afectaban a dependencias municipales ubicadas en la planta superior.
Al final serán prácticamente dos años de obras cuando la previsión inicial era que durasen sólo seis meses. Pero esta vez puede tratarse del empujón definitivo, pues ya se ha adjudicado el mobiliario por un importe superior a los 150.000 euros. Al acondicionamiento escénico se destinan más de 350.000 euros. La importancia de esas cantidades obligó a publicar el concurso en el Diario de la UE (DUE).
La reforma se enmarca en un proyecto de mejora del recinto promovido por la Concejalía de Cultura con financiación de la Xunta a través de la Consellería de Cultura para convertirlo en eje de toda la programación municipal, para lo que se considera fundamental que pueda funcionar como un teatro estable.
Hasta ahora, la sala contaba con equipo de megafonía, sistemas de iluminación (focos), mesa de sonido y un vestuario masculino y otro femenino.
El material que en cada caso necesitaban los adjudicatarios de la sala para sus actuaciones tenían que solicitarlo en la Concejalía de Fiestas y la instalación y desmontaje corría por su cuenta.
Con un presupuesto de 1,4 millones, la remodelación incluye la modificación de la disposición de las butacas en forma de grada con el objetivo de ganar visibilidad, pero prácticamente se mantendrá el aforo, que sólo se reduce en diez asientos. En total la sala ofrecerá 284 butacas. La reforma incluye la ampliación del escenario, la adaptación de nuevos vestuarios y aseos y la creación de una entrada directa desde la praza do Rei, lo que le dará más autonomía de funcionamiento.
Pese a que se trata de convertirlo en el centro de la programación cultural del Concello, la intención es que siga utilizándose como sala de sesiones para plenos de especial significación, como el constituyente de cada Corporación Municipal. Por eso el mobiliario recién contratado incluye 30 butacas y otras tantas mesas para constituir el salón de sesiones en el escenario. También se emplea de manera esporádica para asambleas de personal del Concello y otros actos de asistencia masiva, como el levantamiento de actas previas de ocupación de terrenos para grandes obras de infraestructura. No se ha decidido aún si tras las obras se le cambiará el nombre.