M. FONTÁN
El pasado viernes tomaba posesión de su cargo. Y ayer mismo tuvo su primer encuentro oficial. El nuevo juez decano, Germán Serrano, inició su anunciada ronda de contactos con las instituciones entrevistándose con la delegada de la Xunta en Vigo, Lucía Molares, una reunión en la que se puso sobre la mesa uno de los principales problemas que afecta a día de hoy a los juzgados: la falta de espacio que ahoga cada vez más a los dos edificios de la calle Lalín. Consciente de que la Cidade da Xustiza no será una realidad a corto plazo, el magistrado planteó como "solución transitoria" un viejo proyecto que ahora se quiere materializar y que consiste en el traslado del Registro Civil al centro de la ciudad, lo que permitiría ganar huecos para los nuevos juzgados que se vayan creando los próximos años.
El juez decano pidió cooperación para llevar a cabo este proyecto. Y la respuesta de Lucía Molares fue positiva, ya que garantizó que se buscarán y estudiarán distintos edificios para ubicar el Registro Civil. "Se buscarán espacios y cuando haya distintas opciones se verán", afirmó la delegada de la Xunta. Y es que para Serrano, el traslado de este servicio es la opción más adecuada para resolver el handicap de la falta de espacio. "El Registro Civil ocupa dos oficinas en la planta baja y en la primera [del viejo edificio de los juzgados]; se ganarían dos ubicaciones para juzgados, con lo que a medio plazo el problema de espacio estaría resuelto", señaló el magistrado. Añadió asimismo que este servicio tiene una función más administrativa que judicial, por lo que su separación de la calle Lalín no acarrearía inconvenientes. "Se trata de un servicio público al que la gente va a solicitar partidas de nacimiento, de defunción...; en el centro de la ciudad también respondería adecuadamente a la demanda ciudadana", explicó.
Ésta sería, en todo caso, una solución transitoria. La prioridad sigue siendo la Cidade da Xustiza. "El alcalde se comprometió a iniciar el proceso de expropiación de los terrenos", recordó Molares, quien añadió que, una vez se lleve a cabo esta fase del proyecto, la Xunta ya tiene comprometida una partida en los presupuestos de 2010 para ejecutar las obras. Buena prueba de que los edificios judiciales están al límites es que el juzgado Mercantil que entrará en funcionamiento el 1 de enero tendrá que ubicarse en el ático del viejo inmueble, que está siendo objeto de reformas. Al respecto, la delegada de la Xunta garantizó que se está realizando un "seguimiento puntual" de las obras para que estén finalizadas antes de que concluya el año. Con respecto a esta sala, Serrano informó de que ya salió a concurso la plaza de magistrado titular, así como las de los funcionarios.