E. OCAMPO
Es como soplar en un alcoholímetro, pero esos seis segundos de expiración enérgica valen para saber nada menos que si uno sufre asma o alguna enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Y el nuevo aparato, que ha salido al mercado mundial hace escasos meses será empleado por médicos de atención primaria dentro de unas semanas para agilizar esta clase de diagnósticos. Se llama "COPD 6" y pronto convivirá con los fonesdoscopios en los centros de salud.
Hasta ahora y en la mayor parte de los casos, los pacientes tenían que trasladarse al hospital de referencia para realizar estas pruebas.
Un grupo de investigación de enfermedades respiratorias del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi) acaba de validar clínicamente este dispositivo. Es el primer estudio internacional que comprueba clínicamente su eficacia detectando esas enfermedades. Y les ha valido el primer premio al mejor trabajo científico de la Reunión Anual Gallego-Portuguesa de Neumología, de entre una treintena de estudios, a sus autores, los neumólogos Alberto Fernández Villar y Cristina Represas.
El dispositivo es de gran utilidad y eficacia en la práctica clínica, porque supone una forma rápida de detectar enfermedades pulmonares crónicas, con una fiabilidad del 90% y descartar otras patologías en un 100% de casos. Para realizar la validación de esta prueba, treinta médicos de atención primaria se involucraron en la comprobación.
"Buscamos sistemas rápidos, para que los pacientes no tengan que venir al hospital a hacer una espirometría", explica el autor del estudio, Alberto Fernández, que dirige un grupo que busca estrategias diagnósticas más ágiles y que eviten traslados hospitalarios innecesarios. "Simplificar las cosas de forma sencilla", resume.
Y en esta filosofía de acción está incluido otro trabajo: un estudio que revela que la creación de dos unidades de manejo rápido ambulatorio en Vigo –una Unidad de Cáncer de pulmón y otra de pleura–, permitió llegar con la misma eficacia al diagnóstico, pero de forma más rápida y segura. Los neumólogos coordinan que el paciente con sospecha de alguna de estas patologías es explorado el mismo día de todas las pruebas analíticas y diagnósticas necesarias, sin requerir ingreso. Antes, la hospitalización para realizar pruebas "era complicada para los enfermos ancianos, que se desorientan, por lo que buscamos alternativas paralelas", explica Fernández.