REDACCIÓN
La organización estuvo a punto de colgar el cartel de completo durante la tarde de ayer, en la que miles de personas, en su mayoría jóvenes, llenaron Galiexpo Motor Show. Los vehículos "tuneados" y los clásicos americanos fueron la gran atracción de la jornada.
Pero el público no sólo se deleitó admirando las "joyas" del motor. Las demostraciones de automóviles y motos llenaron el recinto del olor de los neumáticos al quemarse contra el suelo en los múltiples derrapajes que se realizaron durante todo el día.
De entre los turismos llamó poderosamente la atención el "tuneado" de un Ferrari rojo, que incorpora un equipo auténticamente de lujo en su interior. Las "harleys" y la concentración de "seiscientos" también supusieron la mezcla de un público heterogéneo, pero siempre muy interesado, tanto en lo expuesto como en las exhibiciones y bailes de "gogós" en varios de los stands que acompañan a la muestra.
La expectación fue tal que el propio Fito, de "Fito y los Fitipaldis" –que se encontraba en el Ifevi para el concierto programado en otra de las dependencias del recinto–, quiso realizar un recorrido por el evento.
La nota negativa, una vez más, fue el problema del estacionamiento en las inmediaciones del Ifevi, y las retenciones que se producen cada vez que hay un evento al que acude un importante número de personas. Al coincidir el lleno en Galiexpo con la hora del concierto, el problema fue aún mayor.
A primera hora de la noche las colas de vehículos que querían acceder a las instalaciones alcanzaba casi un kilómetro,.
Hoy se celebra la última jornada. El plato fuerte, sin duda, será el fallo del jurado que elegirá a los mejores coches "tuneados" de los 25 que se han presentado al concurso, procedentes de España, Portugal y Francia.