MARÍA LÓPEZ / ANA DE LARRIVA
La caída de demanda de un 30 por ciento en el colectivo del taxi de Vigo ha llevado a los responsables del sector a poner encima de la mesa diferentes medidas laborales que mejorarían la calidad de vida de los autopatronos, según aseguran diferentes conductores. Entre las propuestas lanzadas por los directivos, la que cobra más fuerza es la de implantar un día de descanso obligatorio a la semana para todos los chóferes, tal y como se hace en otras ciudades españolas. De llevarse a cabo esta iniciativa, la jornada de libranza rotaría entre los 553 vehículos existentes en la ciudad para que los trabajadores no descansasen siempre el mismo día. En todo caso, los ciudadanos continuarían teniendo a su disposición todos los días del año el servicio de taxi.
Los autopatronos preguntados coinciden en que actualmente “circulan demasiados vehículos para el trabajo que tenemos”, por lo que los descansos no afectarían a los bolsillos de los taxistas. “Ahora da igual que estemos a principios o a finales de mes, la recaudación no varía”, lamenta Delmiro González, un asalariado del sector. Precisamente los trabajadores por cuenta ajena son los que más interés tienen en que se tome la decisión de imponer un día libre semanal. Los propietarios son autónomos y pueden establecer sus descansos.
La Cooperativa de Taxis de Vigo ya envió circulares a los autopatronos para que el próximo mes de diciembre voten en junta, y así poder tomar una decisión conjunta. Hace unos quince años el sector impulsó mejoras laborales similares que no llegaron a cuajar. Pero la complicada situación económica actual es un factor idóneo para introducir medidas que incrementen la calidad de vida de los chóferes. La mayor parte de ellos se pasan en las calles de la ciudad más de diez horas diarias.
Otras propuestas
Aparte del descanso semanal, los dirigentes del sector plantean la posibilidad de limitar la jornada de trabajo a un máximo de 12 horas diarias por vehículo, organizar turnos de tarde (cuando hay una menor demanda), quedando en la carretera sólo las licencias pares o las impares a partir de las 17.00 horas.
Por el momento no se ha alcanzado consenso alguno. El autopatrono Rodolfo Von Jess apuesta por que “algunos taxis descansen por la tarde repartiendo los días en licencias pares e impares”. “Por la tarde y por la noche ya no tenemos tanto trabajo. Aunque ahora se espera que diciembre sea un buen mes por las compras de Navidad, no sería mala idea tomar alguna medida”, señala el taxista, quien desconfía de la viabilidad de implantar un día de libranza obligatorio. “Lo veo difícil”, indica.
En cambio, los asalariados apuntan como opción prioritaria el descanso semanal. “Sería bueno para el sector del taxi”, dice José Antonio. José María Bravo aboga por esta misma alternativa ante la caída de demanda experimentada a lo largo del año y sostiene que “lo ideal sería rotar para que no te toque siempre el mismo día”. “Lo que antes recaudaba en ocho horas, ahora no lo hago ni en catorce. Por que libremos un día no va a pasar nada, aunque tienen que decidirlo los patronos”, añade Delmiro González.
Una de las pocas mujeres que trabajan en el colectivo del taxi, María Muñiz, coincide con Delmiro y José María. “Hacemos muchas horas que luego no compensan porque no estás todo el tiempo haciendo servicios”, argumenta la joven.
Según explican varios profesionales del sector, el horario de mayor carga de trabajo suele ser el de mañana, sobre todo carreras a centros de salud, hospitales y colegios. Ya por la tarde, la demanda baja y por la noche, entre semana, “no hay un alma por la calle”. Los días con malas condiciones meteorológicas y con lluvias suelen conllevar pequeños incrementos en la demanda de servicios de taxi. Los conductores sólo esperan que de la batería de propuestas que ya están encima de la mesa, se decida poner en marcha la más adecuada para el conjunto del sector.
Subida de precios
Otro tema que tampoco parece encontrar consenso es el incremento de un 4,4 por ciento de las tarifas elaborado por las dos asociaciones de taxis de Vigo. Pese a la unión entre ambos colectivos a la hora de presentar la propuesta en el Concello, el sindicato del sector discrepa de esta subida “desorbitada para los tiempos que corren”. “A la gente no le van a aumentar el sueldo este porcentaje”, señalan desde la agrupación sindical. El edil de Mobilidade, Xulio Calviño, todavía tiene que estudiar la iniciativa pero ya avisó de que “se va a tener en cuenta la crisis para aplicar la subida de precios”.