A. DE LARRIVA
Descargas directas, redes sociales, chats, páginas pornográficas, spam, timos, virus... Los menores son uno de los colectivos más vulnerables ante los riesgos derivados de las nuevas tecnologías. Por eso, el Colexio Oficial de Enxeñeiros de Telecomunicación de Galicia (Coetg) organiza las jornadas sobre "Sistemas de Uso Seguro de Internet na Infancia" para enseñar a profesores y padres como minimizar los peligros. Esta charla clausuró ayer, en el Telecentro del Concello, un ciclo de conferencias que ya recorrió otras siete ciudades gallegas.
En los colegios ya se utilizan aplicaciones en los ordenadores de uso escolar que impiden las descargas y que contienen filtros que impiden el acceso a determinados recursos. Sin embargo, los docentes todavía tienen algún que otro temor a que los alumnos puedan colarse en algunas páginas poco recomendables mientras hacen sus consultas para asiganturas como Informática o en cualquier taller virtual.
Los padres son, probablemente, los que más preocupados se encuentran por lo que hacen y a lo que pueden estar expuestos sus hijos cuando acceden a la red. Las respuestas se las dan las jornadas del Coetg, para "bloquear los riegos sin poner trabas a las propias tecnologías", según establecen fuentes del colegio. El mensaje fundamental que parte de esta iniciativa es que, además de las propias herramientas informáticas de filtro de algunos contenidos, es fundamental la relación con los menores: enseñanza de buenas prácticas, control continuo de las actividades que ejecuta el niño en internet y como el conocimiento de las personas con las que mantiene relación en la red.
El acceso a internet es muy fácil fuera de casa (cibers, ordenadores de los amigos) e, incluso, dentro de ella (es posible conectarse a la red con ciertas videoconsolas y teléfonos móviles) sin que los padres se enteren. Las prohibiciones tajantes y los controles exhaustivos que provoquen que los menores se sientan "espiados" no son, pues, recomendables. "Es aconsejable crear un clima de comunicación que haga que sea el propio niño el que hable con los padres", recomiendan.
El menor debe asimilar valores como la discreción y conocer los riesgos de compartir determinados datos con desconocidos mediante la red. También se deben potenciar las actividades "reales" para que el niño no asocie ocio con internet. Sin embargo, es importante hacerle saber que la red no es un mundo "virtual", en el sentido de que sus efectos nocivos tienen consecuencias.
Poseer un potente antivirus y utilizar las versiones actualizadas de los programas son otras de las medidas que protegen de ataques informáticos externos. Además, es fundamental mantener los archivos de valor fuera del alcance de los niños cuando estos hacen uso del ordenador, para evitar que puedan dañarlos o eliminarlos sin querer.