Hermano Donaire - Padre superior de los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres
E. OCAMPO
Se muestra “impasible”. El máximo responsable de los religiosos de Teis relata anécdotas gestadas en los últimos tiempos con el afán de conseguir fondos: plantar campos o pedir por las puertas. Una actitud que contrasta con la ingente herencia que acaba de llegarle, como caída del cielo.“El dinero no me llamó nunca la atención, pero sé que es necesario y estoy contento; la comunidad se ha alegrado. No sé cómo podríamos subsistir si no”, resume.
–¿Qué fue lo primero que pensó?
–Que la Providencia no falla.
–¿No conocían al propietario del castillo?
–Ni sabíamos dónde estaba el castillo hasta ahora. No conocimos a la persona tampoco.
–¿Seguro que no tenía ninguna noticia previa?
–Hacía un mes o dos nos llamó un señor pero dijo que no era seguro aún, ni conveniente que dijéramos nada. Entonces teníamos más de 100.000 euros que no podíamos pagar. Un albacea del finado me lo comunicó el lunes por la noche.
–¿No pensaron en ampliar su sede con la fortaleza?
–No. Estábamos muy asfixiados y queremos venderlo.
–¿Piensan compartir el dinero de la venta con alguna institución?
–Todo será para el bien de los enfermos; los Hermanos no nos repartimos nada para nosotros. La pequeña paga que tenemos siempre la ingresamos en la comunidad. Yo he salido con 72 años, con diez operaciones, dos hernias cervicales y una inguinal, puerta por puerta a pedir a las casas de O Morrazo. Ha habido casos ejemplarizantes: plantamos un campo en Moaña, en colaboración con mucha gente mayor y algunos párrocos.
–Y ya puestos a venderlo, ¿a qué prefieren que se dedique?
–Nosotros hemos dejado esto en manos de un abogado que nos merece confianza y que haga lo que crea más conveniente en bien de la comunidad gallega y de todos. En igualdad de condiciones, si es un bien para Galicia, que lo tome la Xunta o la Diputación.
–Sabe que se reivindica que se muestre al público.
–Nosotros tenemos otro trabajo que es cuidar a los enfermos. ¿Alguien sabe lo que gastan al año, la comida, los empleados...?
–Van a tener excedentes.
–Lo primero es pagar lo que debemos, después prioridades como talleres que los que tenemos son muy pequeños o un campo de deporte para los toxicómanos.