A. M.
Duras acusaciones entre gobierno y oposición por la piedra utilizada en las humanizaciones del Casco Vello. El portavoz del PP, José Manuel Figueroa, denunció ayer la desaparición de losas antiguas del barrio y el despilfarro que a su juicio supone "despreciar" un volumen de piedra "equivalente a tres campos de fútbol" y con un coste en el mercado de un millón de euros, según los cálculos de los populares, que se preguntan por su paradero. De forma inmediata el BNG reaccionó a las acusaciones y el concejal de Patrimonio Histórico, Eudosio Álvarez, comparecía para explicar que la piedra se encuentra almacenada en una parcela anexa al antiguo cuartel de Barreiro, perfectamente catalogada y "controlada por técnicos municipales".
De forma contundente, el edil nacionalista tildó de "deleznables" las sospechas vertidas por la oposición y lamentó sus intentos por generar "un manto de desconfianza sobre la gestión del gobierno y sus técnicos", que describió como impecable. Álvarez aprovechó para aclarar que las losas antiguas se retiraron sólo "en las calles donde no había más remedio por estar deterioradas", pero que todas las piezas en buen estado se han mantenido, como en la Plaza de la Princesa y la calle San Bernardo, o se han reutilizado en obras menores en el Castro.
Con estas explicaciones el concejal defendió las obras del Plan E en el Casco Vello y desechó cualquier insinuación de irregularidades, pues la oposición denuncia además "diferencias de precio en la misma piedra de hasta un 20 por ciento" en función de las calles. Así se refleja en el informe presentado ayer por Figueroa y en el que se critica la "improvisación y falta de rigor" de las reformas.
Los populares lamentan la "falta de criterio" en los acabados, que no se aprovechen las obras para instalar contenedores subterráneos y sobre todo "el desprecio por la piedra antigua", pues además del coste económico cuestionan la utilización de granito gris en lugar de las variantes oscuras, más acordes, a su juicio, con la fachada de los edificios.
El otro ámbito en el que hay discrepancias es la movilidad del barrio, que el PP considera deficientes porque "no se han eliminado barreras arquitectónicas". Figueroa hizo ayer referencia a la construcción de escaleras en lugar de rampas, pero Patrimonio sostiene que son normas comunitarias las que consideran "un riesgo" y no una mejora la utilización de rampas en desniveles superiores al 10 por ciento.