REDACCIÓN
El fin de semana se despidió de Vigo con decenas de intervenciones por parte de Policía y bomberos para resolver las incidencias provocadas por el temporal. Sólo en el día de ayer las intensas precipitaciones y las ráfagas de viento obligaron a los efectivos a realizar más de cuarenta salidas. Inundaciones en calles y propiedades, vallas publicitarias y árboles caídos (incluso causando daños en vehículos), contenedores rodando sin control, postes de la luz y teléfono y muros derribados, desprendimientos de cubiertas o el río Lagares desbordado en Sárdoma son sólo algunas de las consecuencias del temporal que pusieron en jaque a la ciudad.
En el campus universitario se llegaron a registrar vientos de hasta 107 kilómetros por hora, concretamente a las once de la mañana. Ya por la tarde, las condiciones meteorológicas dieron una tregua a los servicios de emergencia.
Una de las incidencias más aparatosa fue la ocurrida en la autovía a Ourense. En el kilómetro 270 en dirección a Vigo, se cerró el carril derecho al tráfico con motivo del desplome de un pino en la calzada. Otros árboles y ramas se desprendieron en O Fondal, Cabral, Eugenio Fadrique, O Castro, Valladares, calle Cantabria y Castelao, entre otras zonas. En cuanto a las inundaciones, vecinos de Gaviota, O Grove, Marín o Bouzas sufrieron los estragos causados por las fuertes precipitaciones, al igual que los conductores que pasaron por la rotonda de la avenida del Aeropuerto. También se derribaron muros en Ramón Nieto y en el colegio Martín Códax, y se cayeron vallas en la circunvalación. En un edificio ubicado en la intersección de Zamora con Salamanca se desprendió parte de su fachada.