FERNANDO FRANCO
Nunca pudo imaginar Guy Pranzilli que el amor le traería a Vigo. Nació en Nápoles, cuna de la Camorra pero tierra del filósofo Giordano Bruno o del tenor Caruso en la que a la historia, el arte y el azul del Mediterráneo se suma el honor de inventar la pizza margarita y la memoria de los Tercios de Flandes. Una ciudad de escalofríos, éxtasis y sorpresas en la que todavía hoy los niños juegan en la calle y las abuelas te observan sentadas desde el portal de su casa.
Hoy Guy Pranzilli vive en Vigo, donde acaba de nacer su hijo Dylan, pero desde aquí viaja cada temporada a París y Milán para hacer la peluquería en los desfiles de Gucci, Armani, Givenchy... con su mujer, la morracense Silvia Fervenza al cargo del maquillaje.
Quien veis en la foto podría ser el paradigma de tantas gentes de fuera que enriquecen Vigo con el valor añadido de sus conocimientos. "Llegamos de Londres y Barcelona –cuenta él– buscando un medio más humano que el de las grandes ciudades y, claro, la tierra propia tiraba mucho a mi mujer. Perdimos ese mundo de glamour, encuentros y propuestas que se dan en la gran ciudad pero hoy, con Internet y las buenas comunicaciones, puedes mantenerte en el mercado internacional sin necesidad de residir en las grandes capitales. Es, simplemente, algo más difícil".
Un artista
Nació y creció Guy (www.pressbook.com/guypranzili) en un barrio del Nápoles industrial. A la edad de 13 años empezó a realizar sus primeros trabajos como barbero, a los 21 y 24 abrió dos salones en su ciudad, y a los 27 se dio cuenta de que quería seguir creciendo como peluquero y se trasladó a Londres, donde conoció a su mujer, "visual merchandising" entonces de la firma Mango. Allí se especializó como estilista trabajando cuatro años para Tony & Guy, independizándose después como freelance en el mundo de la moda y publicando en revistas como GQ, Elle, Harpers Bazaar, ID y un largo etc. "Los desfiles o eventos publicitarios te permiten trabajar en términos más escenográficos, diferentes a la del día a día", dice él.
Hoy forma parte aquí de nuevos proyectos de fotografía con los hermanos Gayo o Javier Herranz y con marcas como Patricia Avendaño, Bimba&Lola, Siempre es Viernes... y lo hace con un currículum de fantasía que incluye innumerables desfiles internacionales (Koshino en Londres, Balenciaga o Kenzo en París, Burberry, Etro o Caballi en Milán), trabajos en el mundo de la música con artistas como George Michael, Joey Tempest (Europe), The Five...
¿Cuántos casos como el suyo, venidos de los centros urbanos de decisión a una ciudad media con proyección más limitada? No muchos: él está entre ellos.