MARTA FONTÁN
La creación del demandado tercer juzgado de Familia de Vigo va camino de convertirse en un culebrón que, al menos de momento, no tendrá el esperado final. La sala que se daba por segura en Vigo para el próximo año al considerarse una dotación "prioritaria" e "imprescindible" no se pondrá en marcha finalmente en el plazo comprometido. Y eso porque la Comisión Mixta formada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) y la Xunta ha decidido excluir este tribunal de la propuesta de ubicación de los nueve órganos judiciales que le corresponderán a la comunidad gallega en 2010. La demanda que formulan para la ciudad olívica es una única dotación a elegir entre un magistrado para la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Pontevedra –la sala civil más colapsada de España– o un nuevo juzgado de Primera Instancia. El resto de las propuestas que se elevarán al Ministerio de Justicia y al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para su ratificación son para A Coruña, Betanzos, Santiago, Ourense, Lugo y Pontevedra.
El juzgado de Familia ya tendría que haber entrado en funcionamiento este año. Y no fue así porque la anterior Xunta renunció a esta tercera sala especializada en divorcios y separaciones a cambio de un Juzgado Mercantil que entonces no estaba garantizado. Esta decisión unilateral creó una gran polémica que llevó al ponente del CGPJ, Manuel Almenar, a asegurar que se pediría, por vía excepcional, que el tercero de Familia comenzase a funcionar en el primer trimestre de 2010. El propio TSXG acordaba también tras el verano solicitar la creación urgente de esta dotación judicial. Pero Familia ya no es una prioridad para el Alto Tribunal, a tenor del acuerdo de la Comisión Mixta de ayer. Y la explicación a esta sorprendente e inesperada decisión tiene una palabra: crisis. El juez decano en funciones de Vigo y miembro de la Sala de Gobierno del tribunal gallego, Jaime Bardají, explicaba que no se solicitará la sala con carácter prioritario porque el TSXG entiende que "estadísticamente" la carga de asuntos que soportan los dos actuales juzgados de Familia se "ha estabilizado" debido a que por la actual situación económica ha descendido el número de separaciones y divorcios. Un criterio que no comparte el personal de estos juzgados –donde se trabaja un 120% por encima de los módulos establecidos–, que afirman que los números incluso han crecido y que concretan, con ese mismo argumento de la crisis, que por ejemplo se enfrentan a un mayor número de casos por impagos de pensiones.
Excluido Familia, el juzgado que se creará el próximo año en la ciudad olívica deberá ser elegido entre las dos opciones ayer consensuadas: una plaza de magistrado para la Sección Sexta –una sala que acumula más de 1.500 asuntos pendientes–, o un juzgado civil para hacer frente al incremento de demandas por impagos y otros casos derivados de la crisis. Una comisión entre Gobierno y Poder Judicial tomará la decisión.
El resto de los ocho juzgados que se proponen para 2010 están claros y se reparten por el resto de Galicia, sobre todo en la provincia coruñesa: dos plazas de magistrado para la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSXG, un Juzgado de Instrucción en A Coruña, otro de lo Social en Santiago y una sala de Primera Instancia e Instrucción en Betanzos. También se demanda un Juzgado de lo Social en Ourense, uno de lo Penal en Pontevedra y uno de Vigilancia Penitenciaria con sede en la ciudad de Lugo.