REDACCIÓN
Ocho y diez de la mañana: llega al Concello, después de un saludable paseo matinal desde su casa. 11.35 horas: Coge el bus C6 en la calle Venezuela para dirigirse a su visita al aparcamiento de Jenaro de la Fuente. 12.35: vuelve caminando al Concello. El alcalde se tomó en serio su propio Día sin Coche pionero, y no sólo aparcó el oficial, sino también el propio a lo largo de toda la jornada de ayer.
Caballero puso en marcha la iniciativa aprobada en la asamblea del comité ejecutivo de la Red de Ciudades por el Clima, del pasado 29 de septiembre, que él preside. A partir de ahora, intentará dar ejemplo al resto de cargos públicos para que se sumen y se impliquen de cara a Copenhague, dejando aparcado el vehículo institucional, y, si pueden, también el particular. Inaugura así una nueva etapa con su agenda ecologista.
A lo largo de su recorrido a pie y en el transporte público, se le acercaron numerosos ciudadanos. Al principio causó sorpresa, aunque muchos aprovecharon para dirigirse a él y trasladarle sus inquietudes, dudas, felicitaciones y reproches. Le hablaron, sobre todo, de las obras en las calles del centro y la frecuencia de los autobuses urbanos.
Además, el alcalde aprovechó el paseo por Urzáiz y Príncipe hasta Porta do Sol para seguir el estado de la humanización de la calle y comprobar la situación de varios inmuebles de la zona. Incluso se decidió a irse a comer andando.
Su ejemplo hizo que otros concejales también se abonasen al transporte público. Por ejemplo, el concejal de Urbanismo, José Mariño, lo acompañó en autobús a la visita de Jenaro de la Fuente.