MARÍA LÓPEZ
Los taxistas de Vigo ya tienen elaborada su propuesta de incremento de precios para que entre en vigor el 1 de enero de 2010. Las dos asociaciones del sector que existen en la ciudad solicitan al Concello que autorice un aumento del 4,4 por ciento de las tarifas urbanas, a pesar de que Galicia es la tercera comunidad española que acumula una mayor caída de precios, concretamente un descenso de un 1,5% en relación al año pasado.
El presidente del colectivo mayoritario, José Eladio Viso, argumenta que “la subida es sólo un punto superior al incremento del 3,4% que ha experimentado el IPC de transportes en Galicia” y destaca que el aumento solicitado a través del registro municipal “es la mitad de lo que pedimos en años anteriores”. Asegura que a la hora de presentar el cambio de tarifas, el sector “está pensando en la ciudadanía, en los clientes de taxis y en la crisis”. Ahora la última palabra la tiene el gobierno local, que debe dar el visto bueno a la propuesta para hacerla efectiva.
Si el Concello acepta el documento, tal y como ocurrió el año pasado, la bajada de bandera (que ahora se sitúa en 3,04 euros) se encarecerá en 2010 trece céntimos hasta alcanzar los 3,17 euros, y una carrera habitual de seis euros en ciudad pasará a 6,26 euros. La subida de los precios afecta tanto a los servicios diurnos como a los nocturnos. En relación a la llamada “tarifa tres”, la interurbana, todavía no se ha sometido a debate.
Nocturnidad
Aparte del 4,4 por ciento de subida general, los chóferes de Vigo quieren que la tarifa que se aplica los sábados a partir de las 15.00 horas, los domingos y festivos y todos los días entre las 22.30 y las 6.00 horas, comience a cobrarse media hora antes, es decir, a las 22.00 horas. “Así lo marca el estatuto de los trabajadores”, justifica el presidente de la Asociación Provincial de Autopatronos del Taxi, José Eladio Viso. “El incremento que pedimos este año es una ridiculez en comparación con otros años”, finaliza.
Los chóferes ya utilizan 28 coches de gas licuado
Por las calles de Vigo circulan 42 taxis impulsados por energías alternativas. Veintiocho de ellos funcionan mediante gas licuado de petróleo (GLP) y catorce son híbridos, que combinan gasolina y electricidad. Pese a que estos vehículos sólo suponen un siete por ciento de la flota de los chóferes, el número se ha duplicado en sólo un año. “Los coches de gas son mucho más económicos que los convencionales, contaminan menos y son más silenciosos. Está claro que el futuro en el sector tiene que pasar por utilizar energías más limpias”, explica el presidente de la Asociación Provincial de Autopatronos del Taxi, José Eladio Viso. “El próximo automóvil que me compre será de gas, lo tengo claro”, añade. Para impulsar la adquisición de este tipo de vehículos, la Xunta subvenciona el 15% del precio neto del coche y concede una ayuda de 2.000 euros. “Ahora tenemos dos taxis de GLP en el taller para estrenarse”, avanza Viso.