J.P.
Los ciudadanos que accedan a la sede municipal de Praza do Rei deberán pasar un control de seguridad y quedarán registrados por cámaras de videovigilancia. El gobierno local aprobó ayer una partida de 700.000 euros que incluye la compra de un arco detector de metales, un escáner de rayos X y 24 videocámaras. El circuito cerrado peinará los principales puntos de paso de las tres primeras plantas de la torre, y se extenderá también al perímetro, con dispositivos en todas las fachadas y los dos sótanos. “Seguirá siendo un Concello de puertas abiertas, pero es necesario un control razonable. Hay una absoluta ausencia de seguridad”, afirmó ayer el alcalde, Abel Caballero. El sistema estará en marcha en primavera, calculó.
La decisión de instalar medios de vigilancia se adopta tras los frecuentes robos en el interior del edificio. Incluso se produjeron hurtos en la sala de control de tráfico, donde se regula toda la red semafórica de la ciudad. Funcionarios y concejales denunciaron sustracciones de teléfonos móviles, ordenadores, dinero e hasta un televisor en Tenencia de Alcaldía. Actualmente no existe ningún registro de las personas que entran y salen del edificio, ni medidas de seguridad. La entrada a la lonja es libre, y sólo hay un conserje y agentes de Policía en la puerta de acceso al edificio, pero no se realizan controles. Tampoco en Alcaldía hay vigilancia.
“Es necesario que haya unas medidas elementales. Cualquier persona puede entrar con un bulto sin registrar, y no existen medios para detectar artefactos que podrían ocasionar daños”, comentó Caballero, quien considera que la situación del Concello de Vigo es una excepción entre todas las ciudades del Estado. “No hay ninguna en toda España en la que se pueda acceder sin control alguno”, amplió.
Otras mejoras
La partida aprobada no sólo incluye la instalación de medios de seguridad, sino también mejoras en la planta baja, donde están los principales servicios administrativos de atención al ciudadano. Parte del dinero se destinará a sustituir las puertas de apertura lateral del acceso a la lonja por una giratoria, y se acompañarán de dos más, denominadas “antipánico”, a ambos lados. También se instalará un sistema de iluminación frente a las ventanillas, y otro de emergencia. El contrato aprobado ayer incluye, por otra parte, la colocación de luces con indicativos en todos los pasillos para informar de la ubicación de los ascensores. Por último, se climatizará la planta baja.
Las obras se unirán a la reforma de la cubierta de la lonja, que antes sufría goteras y obligaba a colocar cubos los días de lluvia. “Invertimos la cantidad imprescindible para mejorar las condiciones, 200.000 euros, pero es necesario incrementarla porque las condiciones para los funcionarios son insoportables, y también hay que mejorar el servicio a los ciudadanos”, agregó el alcalde.
Caballero asegura que la inversión no significa una renuncia al proyecto de Rafael Moneo para transformar la Praza do Rei. Al respecto, aseguró que dos empresas estudian su viabilidad, y el arquitecto visitará de nuevo Vigo para participar en unas jornadas de debate sobre su plan.