REDACCIÓN
Areal no es igual que Marín. Así lo mantiene la presidenta de la Autoridad Portuaria, Corina Porro, quien asegura que la ampliación del puerto vigués está blindada jurídicamente y no es equiparable al relleno de 300.000 metros cuadrados sobre la ría de Pontevedra que el Tribunal Supremo ha declarado ilegal por carecer el recinto portuario marinense de un Plan de Usos (PUEP). El Puerto de Vigo tampoco cuenta con este documento y el proyecto de Areal está encargado, pero Porro sostiene que la sentencia judicial no tendrá repercusiones colaterales sobre la obra. “Enviamos el proyecto a Puertos del Estado, que emitió un informe favorable, avalándolo. Si no fuese legal, lo hubiesen echado abajo”, afirma, para apuntar que la propia institución participó en la adjudicación: “Formaban parte de la mesa dos representantes del Puerto de Vigo, y otros dos de Puertos del Estado”.
La sentencia del Supremo declara ilegal el relleno de Marín al concluir que el Plan Especial (PEP) no puede justificar esa actuación, y era necesario un Plan de Usos para darle cobertura. El PEP “debe limitarse a regular usos urbanísticos, y no a legitimar las infraestructuras propiamente portuarias, (...) en especial sobre ámbitos exteriores a la competencia territorial municipal, como es la lámina de agua”, señala el fallo en un párrafo.
El Plan de Usos del Puerto de Vigo está en trámite, pero Porro encargó el proyecto de Areal, una ampliación de 50.000 metros cuadrados de superficie, al considerar que puede realizarse sin esperar a la aprobación del documento de ordenación y que la actuación es urgente para mejorar la operatividad portuaria.
Además de aludir a la participación de Puertos, la presidenta portuaria señala que la ampliación de Areal “ya fue juzgada por el Tribunal Superior de Xustiza”. Se refiere a que el TSXG dio vía libre al proyecto de relleno anterior en la dársena, suspendido cautelarmente por carecer la obra de informe de impacto ambiental. Los jueces concluyeron que no era necesario ese trámite y le dieron vía libre. “Es una cosa juzgada. No está recurrido y el tiempo y forma han pasado”, indica a renglón seguido.
“Sin rellenos”
“Cuando yo llegué tomé una decisión: ni un solo relleno más en la Ría”, defiende Porro, que alude al sistema de pilotes elegido para la ampliación de Areal, que permite la circulación interior del agua y es menos agresivo que el relleno planteado inicialmente. “Cumplimos con el respeto al medioambiente, y en todas y cada una de las obras que se hagan a partir de ahora se harán estudios de impacto”, comenta, para citar el caso de Bouzas, donde ha encargado trabajos de evaluación para las nuevas rampas ro-ro que proyecta el Puerto allí. “Las obras se harán cuando el Plan de Usos esté aprobado, pero entretanto prepararemos los estudios ambientales”, agrega. La institución también ha encargado estos trabajos para la futura prolongación en 350 metros del muelle de trasatlánticos.