A. MÉNDEZ
Los vigueses que utilizan transporte público para desplazarse al trabajo y realizan cuatro viajes diarios pueden ahorrarse hasta 73 euros mensuales. La cifra la estima Vitrasa para un usuario medio que resida en Navia y trabaje en el centro en jornada partida, teniendo que realizar 32 kilómetros diarios en cuatro desplazamiento. En tiempos de crisis el autobús urbano se plantea como una buena alternativa, pero en Vigo parece menos consolidado que en otras grandes ciudades.
Un estudio realizado a nivel nacional por Vitrasa en las 15 urbes con más habitantes del país revela que la ciudad olívica es la segunda con más turismos por cada 1.000 habitantes (505) y de las que menos utiliza el transporte público, con una media de 77 viajes anuales por vecino, tomando como base los 22,8 millones de usuarios que contabilizó la concesionaria en 2008. Pese al aumento progresivo de viajeros, el informe anima a incrementar los kilómetros de carril bus para mejorar las cifras de usuarios. El ejemplo a seguir es Barcelona, con 357 viajes de media por habitante y año e incluso Bilbao, que se mueve en las mismas cifras de Vigo (78 viajes anuales) pese a contar con metro desde el año 2002, lo que restó usuarios a los autobuses urbanos.
La comparativa sitúa a la ciudad olívica como la séptima con el billete más caro, 1,13 euros que la sitúan por encima de Madrid (1 euros), Mallorca (1,1) o Gijón (1,1). Como contrapartida, es la que dispone de una flota más moderna de autobuses, cuatro años de media de antigüedad, frente a los más de siete de los autobuses de Las Palmas y los seis de Valencia, y Bilbao.
Las razones que explican una menor implantación del transporte público en Vigo son varias. Su orografía y la extensión de los trayectos justifican un precio más elevado del billete pero también el que los viajes se hagan demasiado largos y poco efectivos. El vocal de Transportes de la federación de vecinos señala como otra de las causas la "falta de coordinación con las líneas interurbanas y las continuas demoras". Reclama para evitar desplazamientos en vehículos particulares una reordenación de los trayectos y el billete único para el transporte metropolitano.