ELENA OCAMPO
Casi la tercera parte de las casas del área de Vigo se asientan sobre terrenos cuyo riesgo radiactivo es mayor que el que aconsejan los organismos europeos. Eso se desprende de los primeros resultados de un estudio que analizó 120 casas del área de Vigo para medir el gas radón: Un 30,3% superan los 200 bequerelios por metro cúbico; el umbral del peligro. Algunos mecanismos sobre cómo aislar las edificaciones ya estaban fijándose en las Normas do Hábitat de la anterior Xunta, pero tendrán que ser replanteados.
Los gestores del estudio alegan que diversos estudios han demostrado que las personas que viven en domicilios con niveles elevados de radón tiene un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón (este gas ha sido declarado por la Agencia Internacional de Investigación en cáncer, de la OMS como carcinógeno humano desde hace dos décadas).
Las mediciones realizadas en casas urbanas y rurales en Vigo se trasladarán en breve al primer mapa sobre el nivel de emisiones radiactivas en Galicia. Está siendo realizado por un equipo de la Universidad de Santiago, en colaboración con la de Vigo. Y ya tienen sus primeros resultados. En principio, el 14,5% de las de las casas viguesas sobrepasa los niveles saludables.
El estudio está financiado por el Consejo Superior de Seguridad Nuclear –también está presente el CSIC–y trataba de detectar la presencia de un huésped potencialmente peligroso: el radón, con la instalación durante unas semanas de un aparato detector entregado por la Universidad.
El mayor experto en gas radón, que trabaja desde hace 17 años realizando mediciones, profesor de Medicina Preventiva y de Salud Pública, Juan Miguel Barros Dios, asegura que sería necesario hacer un mapa más detallado de las zonas con los mayores resultados, en base a planificar la futura edificación. Es el caso de concellos como Nigrán (con un índice del 44%) o el de Mos (73%).