M. LÓPEZ
El futuro de El Castillo cada vez está más claro. Después de que el alcalde aceptase hace una semana la propuesta de los hosteleros de crear su ansiado centro de formación en este emblemático edificio municipal de O Castro, la Consellería de Cultura no cierra la puerta a una posible rehabilitación del inmueble, tal y como pretende el regidor socialista.
Sostiene que la prioridad de la Dirección Xeral de Patrimonio es "la protección de la muralla, declarada Ben de Interés Cultural (BIC)", aunque el último informe del departamento autonómico elaborado por el bipartito sobre El Castillo reza que "en el caso de realizar cualquier obra o cambio de uso sobre el edificio debe estar suficientemente justificado y contar con la perceptiva autorización". Una afirmación bien diferente de la que hacía el BNG vigués, que interpretaba que para la conservación de la fortaleza era necesario el derribo, una actuación que supondría un desembolso del orden de 300.000 euros a las arcas municipales, según estimaciones del Bloque. Un portavoz de la consellería señala que el Concello no ha solicitado un nuevo documento sobre los posibles usos del inmueble. Por tanto, el anterior informe sigue vigente.
El alcalde mantiene su pulso con el BNG y continúa con su intención de restaurar el edificio para cedérselo a la Federación Provincial de Hostelería. "Este tema depende de la Concejalía de Patrimonio que regenta López-Font y por ahora no hay ningún impedimento por parte de la Dirección Xeral de Patrimonio para rehabilitar la estructura", sostienen desde Alcaldía.