A. M.
Urbanismo mantiene cerradas por motivos de seguridad las calles Herrería y Real, que cumple hoy una semana vetada al tránsito de peatones hasta que se complete la demolición de un edificio en ruinas. Mientras concluyen los trabajos en la parte baja del Casco Vello, el gobierno vigués localizaba ayer a los propietarios de la vivienda número 43 de Herrería, apuntalada desde hace dos años por su deficiente estado de conservación, y los conminaba a desmontar de manera inmiente los elementos con riesgo de derrumbe.
El teniente de alcalde, Santiago Domínguez, compareció ayer para explicar que la situación “está controlada” pero se mantendrá cerrado el vial debido al mal estado de la estructura, en estado ruinoso desde el año 2006. Su situación había sido denunciada en varias ocasiones y desde el Concello confirman que tenía pendientes de ejecutar varias órdenes de reforma y mantenimiento de la seguridad. Pese a estar apuntalada y tapada con una lona, siguen cayendo cascotes a la acera, donde hay escombros acumulados.
El Plan Especial de Reforma Interior del Casco Vello redactado en 2006 alertaba de la falta de mantenimiento del inmueble y de que su estructura estaba en “mal estado”. Los técnicos calificaron ya entonces de “muy mala-ruinosa” la situación de la cubierta, la fachada, el forjado y los interiores.
Tras la denuncia de una vecina el miércoles, Patrimonio localizó ayer a los dueños e informó de que se habían comprometido a “iniciar de inmediato” los trabajos necesarios para asegurar la estructura, al tiempo que desde el Concello se recuerda que es una propiedad privada en la que no se puede entrar “sin cumplir todos los trámites”.
La edificación está pendiente de una nueva evaluación de los técnicos de Urbanismo y Cascos Históricos y hoy mismo debieran comenzar las obras para garantizar la seguridad de los viandantes y edificiaciones anexas.
“Llamamiento”
Son los propietarios los que deben ejecutar las reformas, como en el caso de calle Real y Bouzas, cuyos dueños fueron amonestados antes de los desprendimientos por demoras en el mantenimiento de sus inmuebles. Constatada la reiteración de este comportamiento, el teniente de alcalde hacía ayer un “llamamiento” a los propietarios de edificios en el Casco Vello para que se impliquen en su recuperación “y ejecuten sin dilación las obras. Necesitamos su colaboración. Tienen que efectuar las reparaciones y demoliciones que les reclama el Concello”, aseguró Domínguez tras los últimos incidentes en la calle Herrería.
El edil nacionalista insistió en que “es fundamental que las situaciones de riesgo se eviten y contribuir entre todos a recuperar la zona”, una de las prioridades de su gestión.