A. M.
El estado ruinoso de una vivienda de tres plantas de la calle Herrería obligó ayer por la tarde a la Policía Local a acordonar el vial de subida al Concello y cerrar la calle al tránsito de peatones por motivos de seguridad. Fue una vecina de una vivienda próxima la que alertaba del mal estado del inmueble y del riesgo de desprendimientos, motivo por el que se trasladó al lugar un grupo de agentes que acordonaron el entorno y finalmente cortaron el vial de subida a Praza do Rei desde Puerta del Sol.
El concejal de Patrimonio Histórico, Eudosio Álvarez, informaba poco después de que el inmueble lleva dos años apuntalado y se estaba intentando localizar a los propietarios para informarlos de lo sucedido e instarlos a que adoptaran nuevas medidas de seguridad.
Se trata del edificio número 43 de la calle Herrería, donde se han adoptado “medidas meramente preventivas”, explica el edil nacionalista, pues en principio no se ha detectado peligro para los viandantes. La estructura no presenta riesgo de derrumbe, pero por precaución se valló la zona y la Policía permaneció toda la tarde en las inmediaciones para informar a los vecinos de que se desviaran por las calles más próximas.
Hasta nuevo aviso
Los agentes dieron aviso a Patrimonio y Urbanismo, cuyos técnicos realizarán mañana por la mañana una evaluación de la vivienda para determinar con exactitud su estado y las medidas necesarias para asegurarlo. El corte se mantendrá hasta que los técnicos den el visto bueno a la calle, que está siendo reformada. Debido a las obras de humanización el tránsito por esta zona había disminuido, así que desde el gobierno local creen que las molestias serán mínimas para los vecinos.
Herrería cuenta con varios edificios en condiciones similares a las del bloque 43, aunque desde Patrimonio confían en operar un lavado de cara gracias a varias rehabilitaciones que están pendientes en esta misma calle en edificios próximos. Mientras tanto, se protegen con lonas para evitar desprendimientos y se apuntalan chimeneas y balcones.