JAVIER MOSQUERA
La Consellería de Medio Ambiente ha reclamado al Concello informes sobre un aparcamiento con piso de tierra en la zona de A Florida que es usado diariamente por más de trescientos vehículos. Este aparcamiento ha sido denunciado en su momento por no cumplir la legislación vigente ni la normativa medioambiental, por los vertidos que se producen sobre el suelo, lo que ha motivado el levantamiento de actas por parte de Seprona, que remitió los informes al departamento autonómico de Medio Ambiente.
Los comerciantes de A Florida han manifestado su preocupación por el problema de la falta de plazas de estacionamiento en la zona, ya que temen que no se cumpla la promesa municipal de mantener el aparcamiento en ambos lados de la calle, “pues no se ha colocado el mismo tipo de pavimento en las dos direcciones” y consideran que “derivar esa merma de aparcamientos hacia el nuevo que se construye en la avenida Castelao no es la solución para el vecindario, porque es de pago”.
Desde hace cuatro años
Este aparcamiento se habilitó hace unos cuatro años, con el objeto de dar servicio al recién remodelado mercado de As Travesas, debido a la falta de capacidad del existente en el propio edificio. Para ello, el Concello gestionó con propietarios afectados por el PERI Carballa la cesión temporal de algunos solares, buscando entre los que tenían acceso directo a la calle. La zona elegida se encuentra entre Fragoso y una transversal de A Florida. Se allanaron los terrenos con maquinaria municipal y poco a poco el estacionamiento se fue convirtiendo en el aparcamiento alternativo para los usuarios de la zona de As Travesas, “ya que, tal como señalan miembros del colectivo que presentó las primeras denuncias, lo utilizan tanto quienes van a Hacienda o a los Juzgados como quienes efectúan compras en el mercado, que ahora ya dispone de otro complementario, situado enfrente, por lo que se ha convertido en un recinto de uso público y permanente”.
Sin permisos
Los firmantes de las denuncias insisten en que “este recinto no tiene licencias ni cumple ninguno de los requisitos medioambientales que el Concello exige para ese tipo de instalaciones, y con el agravante de que son frecuentes los vertidos de aceites y combustibles directamente al suelo, que al ser de tierra queda impregnada. Esa permisividad municipal choca con el rigor que el Concello aplica para caso de vertidos a los talleres locales, que no pueden tener una mancha de aceite en el suelo lo, por mucho que sea de cemento”.