SANDRA PENELAS
El primer estudio sobre la satisfacción de los estudiantes realizado en una universidad española revela que los alumnos de la institución viguesa muestran un mayor grado de satisfacción con la atención personal que reciben en las cafeterías –un 72,3%– que con la calidad de su profesorado –64,9%– y el trato que mantienen con ellos –63,1%–.
Estos datos contrastan con los elementos en los que, a juicio de los mismos alumnos, la universidad debería alcanzar la excelencia. La docencia ocupa el primer lugar entre sus preferencias, seguida de la preparación práctica de las carreras y la distribución de los horarios de clases, exámenes y tutorías. Entre sus principales prioridades no figura, sin embargo, el servicio de cafeterías.
El estudio fue presentado ayer en el campus por su autor y presidente del Tribunal de Garantías, Luis Espada, acompañado de Emilio Atrio, responsable del Consello Social de la Universidad. Espada destacó que casi nueve de cada diez matriculados están contentos con la elección de la carrera que cursan –el 87,4%– y con la decisión de hacerlo en la Universidad de Vigo –el 82,7%–.
El documento se basa en un total de 1.013 entrevistas realizadas a finales del curso pasado a estudiantes de primer y segundo ciclo matriculados en los 39 títulos propios de los tres campus –no se incluyeron los centros adscritos–. Los alumnos respondieron a ochenta y ocho preguntas relacionadas con siete ámbitos, entre ellos, el proceso formativo, instalaciones y servicios, prácticas o accesibilidad.
En cuanto a los aspectos que les generan una mayor insatisfacción, los universitarios señalan las salas de informática –un 66%– y la falta de coordinación entre el profesorado de las distintas materias –un 60,3%–.
Los servicios mejor valorados son cafeterías y comedores, la secretaría virtual, las bibliotecas y las instalaciones deportivas. Hay que destacar que algunos de los más aceptados tienen también un bajo índice de uso por parte de los estudiantes. Es el caso del gabinete de atención psicopedagógica, que no utilizan el 76,9% de los alumnos o el servicio médico, al que nunca han recurrido el 77,6% de los matriculados.
En torno al 52% de los alumnos recurre al Centro de Lenguas o al Área de Normalización Lingüística, mientras que sólo el 48% pertenecen a asociaciones estudiantiles y un 43% nunca ha pedido información sobre los programas de movilidad para estudiar en el extranjero.
También es de destacar que casi seis de cada diez estudiantes no han realizado prácticas empresariales. El nivel de insatisfacción con la oferta alcanza el 40,6% por encima de los estudiantes contentos, un 18,2%.
En este sentido, los alumnos de la Universidad de Vigo están en su mayoría satisfechos con los conocimientos teóricos adquiridos en sus carreras, pero sólo el 45,9% está de acuerdo con la formación práctica recibida.
El estudio de Espada refleja las diferencias entre ámbitos de conocimiento y campus. Los estudiantes de carreras de Ciencias Experimentales y de la Salud son los más contentos con la titulación elegida y el servicio de cafeterías –un 93,1% y un 87,5%, respectivamente–, mientras que los estudiantes de la rama jurídico-social son los únicos que incluyen la calidad docente entre los diez parámetros mejor valorados.
Por campus, los ourensanos se revelan como los universitarios más satisfechos con la confortabilidad de sus bibliotecas –el 89,9%– y con sus profesores –84,4 –. Los pontevedreses son los que tienen la mejor visión de su futuro profesional –el 76%– y los vigueses son los más complacidos con la limpieza de cafeterías y comedores (77,7%), la secretaría virtual (76,4%), los servicios de la web (73,9%) y la matrícula on-line (68,8%).