REDACCIÓN
Uno de los seis vecinos que el jueves fueron realojados en un hotel de la ciudad por el riesgo de derrumbe de un edificio ubicado en el número 20 de la calle Real se plantea denunciar al Concello por la "tardanza" en la apertura del vial al tránsito. Aunque los afectados ya regresaron a sus casas este fin de semana, el promotor de la reclamación al gobierno local, y dueño del bar que se ubica frente al inmueble en estado ruinoso, no ha podido abrir su negocio debido al cierre de la calle, según asegura la hermana del propietario del local, que también fue desalojada de su vivienda por el mal estado de la edificación.
El concejal de Urbanismo, José Mariño, emitió un informe en el que se ordenaba al dueño del edificio a llevar a cabo "medidas urgentes de seguridad", que debían finalizar ayer. Lo cierto es que por la tarde todavía continuaban los trabajos de retirada de diferentes elementos de la estructura para evitar caídas, lo que obligó a que la calle permaneciese todo el día cortada. El propietario se está haciendo cargo de las obras y ya solicitó ante la Gerencia de Urbanismo la licencia de demolición, pero todavía faltan trámites administrativos para la concesión del permiso.