N. DAVILA
El Ministerio de Fomento ha optado por desoír todas las demandas vecinales e institucionales (incluida la Xunta de Galicia) recibidas en los últimos meses para variar el trazado de la A-59, la futura autovía diseñada como un ramal de la A-57 para crear una nueva conexión de alta capacidad libre de peaje entre Pontevedra y Vigo. El departamento que dirige José Blanco licitó ayer la redacción de los proyectos de los dos últimos tramos de esta infraestructura. Después de poner en marcha el pasado jueves el trazado de 4,7 kilómetros más cercano al aeropuerto de Peinador, desde Arrufana (Mos), ayer fue el turno de los 18 kilómetros restantes desde ese punto hasta O Viso, en Redondela, y entre O Viso y Vilaboa, donde conectará con la futura A-57.
Este último tramo atravesará por completo Pontesampaio, una parroquia que ya se verá afectada por la propia A-57, con lo que, según las quejas vecinales y del propio Concello de Pontevedra, "este territorio se verá muy afectado por la duplicación de una infraestructura que se puede hacer de otra manera".
Alternativa más corta
Esa "otra manera" es optar por otra de las alternativas elaboradas durante el estudio informativo. En concreto, se trata de una denominada 11 que, naciendo también en la A-57, lo hace a la altura de Pazos de Borbén, más corta y que conduce igualmente a Peinador. Pero el ministerio se ha decantado finalmente por la otra opción.
La redacción del proyecto del tramo Arrufana-O Viso se licita por 2.574.446 euros y las empresas dispondrán de diez meses para elaborar esa documentación, una vez que se adjudique, a partir del próximo mes de marzo, aproximadamente. Las mismas condiciones se establecen para el trazado O Viso-Vilaboa, que en este caso se presupuesta en 2.529.936 euros.
Los más de 20 kilómetros de la A-59 entre las puertas de Pontevedra y Peinador contarán con dos calzadas de siete metros de ancho (cuarto carriles), arcenes exteriores de 2,5 metros e interiores de metro y medio. El proyecto dará cumplimiento a lo dispuesto en la Declaración de Impacto Ambiental y se identificarán, describirán y valorarán los problemas ambientales ocasionados por la infraestructura. El Ministerio también se compromete a analizar en detalle la reposición de caminos, vías pecuarias, accesos, servidumbres y servicios que resulten afectados, incluyendo en el estudio las actuaciones que se estimen necesarias para su correcta reposición.
El diseño de la primera parte entre Arrufana y Peinador contempla un túnel de unos 540 metros de longitud bajo la pista de aterrizaje.