A. O.
La construcción del Auditorio-Pazo de Congresos de Vigo aborda una de las fases más complicadas: la instalación de la cúpula metálica del edificio. Fabricada fuera de la ciudad, el montaje de esta estructura requiere de un transporte específico y de medidas especiales de tráfico. La UTE liderada por Sacyr y Caixanova solicitó ayer al Concello el cierre a la circulación de vehículos, en ambos sentidos, de la Avenida de Beiramar de noche y durante tres semanas
En el escrito presentado en el consistorio, la constructora argumenta que ese corte de tráfico en Beiramar acelerará el ritmo de las obras. Y pretende que se aplique entre el próximo martes o miércoles, aunque la fecha deberá decidirla la Concejalía de Movilidad, que ya está estudiando alternativas para los miles de vehículos y camiones que transitan por el tramo afectado por el corte, desde la gasolinera hasta la nave de Pereira.
Inicialmente y para evitar nuevos trastornos a la circulación, la UTE barajó montar todo el entramado metálico en el mismo recinto de las obras. Pero al final se decantó por traerlo prácticamente listo para su instalación permitiendo así completar el proceso en tres semanas frente al mes y medio que requería la primera alternativa. Para el Concello son suficientes motivos, y ayer garantizó las máximas facilidades a la constructora que se marca como objetivo inaugurar el edificio en enero de 2011.
La estructura de acero viajará desmontada en tres piezas. Los operarios sólo tienen que atornillarlas y enclavarlas en su destino final: "el espacio diáfano sobre el patio de 1.500 butacas del auditorio", y que a su vez servirán como soporte del falso techo del edificio.
El conjunto metálico mide en total 45 metros de largo por 4,5 de ancho, y su peso ronda las 30 toneladas.