A. MÉNDEZ
El incendio declarado en un camión de la basura destapa el depósito ilegal de sustancias químicas en los contenedores ordinarios de color verde y la actividad irregular de una empresa que gestionaba productos corrosivos derivados del cloro cuando, según confirmación del gobierno vigués, sólo pudo aportar licencia “como almacén de piscinas de plástico”. La firma ubicada en la zona industrial próxima a Beade manifestó disponer de un permiso ampliado durante la inspección que el pasado martes realizó la Policía Local, pero la Concejalía de Medio Ambiente ha abierto una investigación para esclarecer los hechos.
La presunta situación irregular de la empresa salió a la luz a raíz del incendio detectado en un camión de la basura en la zona de Xestoso, en Bembrive. Fue una patrulla de la Unidad Medioambiental de Intervención Rural (UMIR) de la Policía Local la que detectó el humo que salía del interior del vehículo, haciéndolo parar y comprobando que los restos incendiados emitían gran cantidad de gases irritantes, llegando incluso a producirse “proyecciones de material a varios metros de distancia”, según consta en su informe.
Los hechos se produjeron la noche del 1 de octubre, día en que los agentes tuvieron que sacar al exterior la carga del vehículo para extinguir las llamas. Recuperaron de entre los restos productos derivados del cloro, en concreto, hipoclorito cálcico y sincloseno en formato de polvo granulado. Se trata de sustancias inflamables y corrosivas, para cuya manipulación se aconseja el uso de guantes de caucho.
La UMIR interrogó al conductor del vehículo y revisando el recorrido del mismo consiguió localizar restos de estos mismos productos en un contenedor de la zona de Beade. El material localizado se emplea como desinfectante del agua y, tras localizar la empresa de la que procedían, la Policía Local averiguó que habían sido tirados a un contenedor por un empleado durante la realización del inventario.
Daños en el vehículo
Los agentes volvieron días más tarde para entrevistarse con los responsables de la firma e informarles tanto de la infracción cometida por vaciar sin control los productos, así como de los desperfectos en el camión de la concesionaria FCC, que registra daños en el mecanismo de apertura del portón trasero.
El informe elaborado por la Policía Local revela que la empresa aportó una licencia de actividad como almacén de piscinas de plástico, “no pudiendo presentar justificante alguno para la gestión de los productos almacenados”. La firma manifestó, no obstante, que el permiso había sido ampliado para almacenar el material, que luego se enviaban a Huesca para su tratamiento.