REDACCIÓN
El informe de la Policía Científica sobre el incendio que calcinó un edificio de Jenaro de la Fuente ve muy difícil, pero no imposible, que una colilla mal apagada sea la causa del fuego. Pese a que los dos informes periciales de parte que se han hecho públicos hasta el momento descartaban que un cigarro provocase las voraces llamas, el estudio realizado por los agentes especializados de la Comisaría no obvia esta posibilidad, que es precisamente la versión que defiende el principal imputado en este caso, el joven de 25 años Juan José D.E.
El informe indica que, pese a ser muy improbable, no se puede descartar la teoría de que el incendio fuese provocado de manera accidental por una acción humana, como sería el ejemplo de una colilla. Sin embargo, se señala que este supuesto requeriría de una serie de circunstancias que es difícil que se den: por ejemplo, que la colilla encendida cayese sobre algún otro material que estuviese al lado de los palés, como podrían ser papeles o trapos engrasados, que pudiesen iniciar la ignición. No se pudo determinar si en el lugar había algo de estas características, por lo que tampoco se ha podido establecer la fuente de combustión.
El principal acusado continúa en prisión. Su abogado, Jesús Silva, destacaba ayer que el joven mantuvo desde un principio que un cigarro mal apagado fue la causa del siniestro. "Estuve con él en prisión y se reafirma en lo mismo", indicó el letrado. Junto a Juan José D.E. también está presuntamente implicado Samuel E.S., de 18 años, que está en libertad con cargos.
Junto a la elaboración de los informes periciales, continúan los interrogatorios en el Juzgado de Instrucción número 7, que se ha hecho cargo de la investigación del caso. En este sentido, el magistrado tomará hoy declaración a tres testigos del incendio para que arrojen luz sobre lo sucedido.