J. PASTORIZA
Para el bipartito, una bajada de impuestos que aporta un "grano de arena en época de recesión"; para el PP, un recorte "cutre" que "no da ni para comprar chupa chups". El gobierno local ratificó ayer en el pleno la reducción de un 0,2% en los principales tributos municipales para 2010 que se corresponde con el IPC del mes de abril, con el rechazo de la oposición, que reclamaba un descenso del 2,8%.
La concejala de Hacienda, Raquel Díaz, y el edil Jorge Conde se enzarzaron en una batalla de cifras y discreparon sobre la repercusión de las nuevas tasas. Díaz mantiene que significarán 14 euros de ahorro de media para cada ciudadano, una suma no muy amplia pero positiva al contraponerla a la política fiscal aplicada por ciudades donde gobierna el PP. "Madrid, Ávila, Granada y Valladolid suben", citó, y en el caso de la capital puso como ejemplo el IBI, que crece "un 12%". En otras urbes con alcaldes del PP se congelan las tasas –Santander, Valencia, Málaga o Castellón –, al igual que en Barcelona (PSOE) y en Bilbao (PNV). "Ustedes actúan con una doble moral. Critican la bajada en Vigo, y suben los impuestos donde gobiernan", reprochó Díaz. A ello agregó que el bipartito incrementó un 2,1% el mínimo para resultar exento de tributar y destacó que existen, con las medidas adoptadas desde que gobierna, "4.000 familias con bonificaciones o exenciones".
Conde hizo sus números y el recorte le sale en 80 céntimos, sumados los principales impuestos. "El recibo de la basura significa 15, que no da ni para un chupa chup", ironizó. El concejal exhibió papeles, al igual que Díaz, y mantuvo que "los vigueses, en proporción, pagan más que los madrileños". Los populares reclaman un recorte del 2,8%, en consonancia con la diferencia entre la subida del 4,2% aplicada en 2008, y el IPC de diciembre de ese año, que fue del 1,4%. "Se ríen de los vigueses", agregó Conde.
El teniente de alcalde, Santiago Domínguez, calificó de "demagogos" a los populares por proponer la bajada del 2,8%, y defendió que "lo que le importa a los ciudadanos es saber en qué se emplea su dinero". El líder del BNG apuntó que "mil familias con bajas rentas recibirán ayudas que suman 1,2 millones para comprar, lo cual ayudará también al comercio".
En una moción posterior, Domínguez decidió ayer a favor del bipartito un punto, por primera vez, con voto de calidad de alcalde, ya que Caballero se ausentó unos minutos y había 12 ediles del gobierno y 12 del PP.