REDACCIÓN
Los vecinos de O Berbés ya pueden dormir. La noche del sábado confirmó la erradicación del botellón en la parte baja del Casco Vello. El amplio dispositivo policial no tuvo que disolver a ningún grupo bebiendo en la calle pero sí realizó varias incautaciones de estupefacientes. A los escasos jóvenes que se acercaron hasta la zona protegida se le intervinieron cuatro barritas de hachís, marihuana y algún otro estupefaciente en pequeñas cantidades, casi con toda probabilidad para autoconsumo, según confirmaron ayer fuentes policiales.
El cordón de seguridad integrado por 50 agentes empujó a los grupos de jóvenes hacia el interior del Casco Vello, principalmente A Pedra, calle Real y Teófilo Llorente, donde se reunieron cientos de personas. Los agentes no abrieron ningún expediente al no localizar a nadie bebiendo en el perímetro prohibido, si bien realizaron una detención a las dos y media de la mañana en un "altercado aislado" en vinos.
Casi disuelto el control en O Berbés, el responsable del grupo decidió que los policías avanzaran al Casco Vello para informar a los clientes de los pubs de que en las próximas semanas las restricciones se harán extensivas a todo el entorno de la plaza. Fue entonces cuando uno joven con síntomas de embriaguez se encaró con uno de los agentes y le propinó un golpe, siendo detenido en el acto.
Pese a este incidente, el concejal de Seguridad, Xulio Calviño, alababa ayer el comportamiento general de los ciudadanos, que "aceptaron bien las explicaciones policiales y se retiraron a otras zonas del Casco Vello y hacia Montero Ríos y As Avenidas", donde volvieron a reunirse casi un millar de jóvenes para beber frente al Náutico.