G.M.P. - CANGAS
La alcaldesa de Cangas no está dispuesta a que el salón de plenos se convierta en un campo de batalla a cuenta de las discrepancias sobre el puerto deportivo de Massó, y menos que "un grupo minoritario secuestre la institución municipal", con ella al frente, y recurra a la violencia para hacerse notar. Se siente respaldada tras haber recibido "numerosasa muestrsa de apoyo" y ya tiene sobre la mesa un informe de la Policía Local que recoge los incidentes del viernes por la noche, y actuará "en consecuencia". El atestado reconoce el lanzamiento de varios huevos a la presidencia del pleno, uno de los cuales alcanzó en un ojo y un hombro al interventor municipal, así como el cierre de la puerta de la sala por parte de un grupo de personas, resultando herida en un brazo y una pierna la auxiliar de la Policía que intentaba impedirlo. Además, se realizaron varias denuncias –entre ellas la de una vecina que fue objeto de varias patadas– y se identificó a algunos participantes en el altercado, entre ellas el sindicalista de la CUT Manuel Camaño y el portavoz del Foro Social Tiago Pérez.
El alboroto impidió a los agentes realizar todas las identificaciones in situ, aunque tomaron nota de lo sucedido. El informe señala que los principales problemas comenzaron en torno a las nueve menos diez de la noche, cuando la alcaldesa levantó la sesión debido a los reiterados desacatos a sus llamadas a la calma y a guardar silencio. Se intensificaron entonces los reproches e insultos, y volaron varios huevos sobre las cabezas del público. También se cerró a la fuerza la puerta corredera principal, a pesar de los intentos policiales de impedirlo. En ese forcejeo se lesionó una auxiliar de policía, que fue trasladada luego al centro de salud del municipio.
Tras 20 minutos de tensión y a instancias del presidente del colectivo de "navalleiros", Fernando Broullón, los participantes en la protesta abrieron la puerta y celebraron una reunión en las escaleras del consistorio. Los gritos y consignas contra las obras, la alcaldesa y los grupos municipales, con la excepción de ACE, continuaron. Incluso el edil nacionalista Xosé Xoán Santamaría se encaró con los frentistas Mariano Abalo y Maruchi Álvarez, mientras simpatizantes de ambas formaciones intercambiaron insultos y algún golpe.
En el interior de la sala, tras unos primeros minutos acorralados, y sin que la alcaldesa manifestara intención de llamar a la Guardia Civil, los concejales del Bloque pasaron al ataque. Óliver Álvarez pidió que se identificara a una de las personas que "daba instrucciones" sobre la apertura y cierre de las puertas. Asimismo, la alcaldesa ordenó identificar a un hombre que la insultó y le dio varios empujones.
También el concejal Óscar Graña denunció que no pudo salir del salón de plenos al impedírselo varias personas, entre ellas Tiago Pérez, destacado representante del Foro Social. Otra vecina denunció ante la Policía Local y la Guardia Civil que fue objeto de varias patadas por parte de una persona que conoce y de la que luego dio datos ante los agentes.