CH. GARCÍA
"Algo ha pasado en el Náutico". "¿Has escuchado la explosión?". "Ha debido de ser algo muy gordo". Son algunas de las expresiones que ayer, a última hora de la tarde, se escucharon en las calles céntricas de la ciudad, tras producirse la explosión del yate en la zona externa de los pantalanes del Real Club Náutico.
Un suceso que pudo tener una mayor repercusión si se hubiese producido la explosión en otras condiciones. Los propios heridos pusieron de manifiesto que los depósitos de la embarcación, o al menos uno de ellos, no llegaron a explotar. En caso contrario, y dada la cantidad de combustible almacenada a bordo del La mar salada, las consecuencias habrían sido mucho más graves.
Pero esa circunstancia se desconocía en el momento de la explosión. Desde Bouzas hasta Sanjurjo Badía y desde Montero Ríos hasta Urzáiz se sintieron los efectos del suceso. La columna de humo posterior, debido a la combustión de los materiales del barco y al resto de combustible que había alrededor del barco se divisaba desde la zona de Rande. Muchos ciudadanos incluso se dieron cuenta de que algo ocurría al contemplar desde O Morrazo, al otro lado de la ría, la columna de humo.
La alarma no se disipó hasta pasada al menos una hora, aunque la rumorología ya se había disparado. Incluso hubo quien aseguraba que había contemplado cómo una ambulancia se llevaba a una persona muerta como consecuencia de la explosión. Un hecho que, afortunadamente, no llegó a producirse.