E. O.
Cáritas Diocesana de Tui-Vigo lanza un mensaje de SOS que se llama "Empresas con corazón". La crisis económica se ha cebado en la institución benéfica religiosa por partida doble: la falta de donaciones procedentes de particulares hace resentir sus ingresos –que son eminentemente institucionales– y, por el contrario, el aumento de familias y particulares con serias necesidades económicas que atender no deja de crecer.
El director de Cáritas , Ángel Dorrego, presentó un proyecto que pretende arrancar la conciencia solidaria en un ámbito aparentemente desinteresado con los más desfavorecidos: el tejido empresarial. Con dos mil sociedades que aportasen 200 euros anuales, la institución gozaría de una buena salud, estimó. Y la patronal dio un paso al frente con su compromiso, que se puede traducir en diferentes fórmulas de colaboración, desde la búsqueda de voluntarios al aporte económico. El presidente de la Confederación de empresarios se creó, además, a liderar una comisión de seguimiento de la iniciativa.
Actualmente en la Diócesis de Tui-Vigo la institución ayuda a 2.800 personas. El año pasado entregó ayudas –entre ellas al banco de alimentos y cheques de comida– por valor de 219.000 euros, pero este año estima que sobrepasarán los 300.000. Sin embargo, los donantes se han quedado en 179. "Alguna peña de quinielas tiene más socios", aquejó Dorrego.
Y la crisis está agudizando la situación: "Se está notando un incremento de actividad en septiembre, hay muchos parados a los que se les ha acabado el subsidio de desempleo, también muchos expedientes de regulación de empleo y muchas familias que sufren estrés porque no tienen ni para comida".