J.P.
La prohibición del botellón en el Casco Vello será escalonada. El Concello ha decidido actuar con cautela en la zona ante la posibilidad de que se produzcan altercados si se aplica el veto en todo "Vinos" de forma simultánea, y este fin de semana sólo se impedirá la concentración en la Praza do Berbés, el punto en el que más gente converge para beber de noche en la calle.
El concejal de Seguridad, Xulio Calviño, se reunió ayer con los hosteleros para explicarles el operativo y pedirles colaboración, sobre todo en el cumplimiento del horario de cierre y la obligación de no permitir a su clientela que salga con las copas a la puerta de los bares. "Estamos de acuerdo con la prohibición del botellón, porque nos perjudica. Lo único que nos preocupa es que se confunda el tema y nos responsabilicen de que la gente beba en la calle", afirma la presidenta de la Asociación de Comerciantes del Casco Vello, Itos Domínguez. Los representantes del sector en la reunión, 16 empresarios, ofrecieron "toda la colaboración", agregó.
La Policía Local y la Nacional desplegarán 50 agentes para aplicar la prohibición del botellón, que se implanta en el barrio histórico este fin de semana. Habrá unidades especializadas en control de masas, policías de paisano, y otros efectivos para informar a los jóvenes y evitar que se produzcan problemas. Las señales que declaran todo el espacio como "zona protegida", lo que en la práctica significa que no puede haber reuniones nocturnas en la vía pública, serán visibles desde hoy. El ámbito afecta a las plazas de O Berbés, A Pedra, la ex colegiata y Almeida; además de a las calles Teófilo Llorente, Real y las cuatro vías que las comunican. "Les preocupa el tramo de conexión de las escaleras, donde se reúne mucha gente", comenta Domínguez. En la zona hay 15 locales.
Los vecinos han detectado en las últimas semanas un movimiento del botellón hacia la Alameda, donde ha aumentado el número de jóvenes que se reúnen de noche para divertirse. Desde la prohibición en Loriga, donde llegaban a concentrarse casi un millar de personas, según figuraba en los informes policiales, se ha producido un trasvase hacia la Praza da Estrela y As Avenidas. En Loriga el operativo se desarrolló sin altercados, si bien es una calle en la que el control de los accesos es más sencillo que en el Casco Vello. Calviño asumió que conseguir la erradicación en el barrio histórico es "más complejo" al afectar a una de las principales zonas de copas de la ciudad.