MARTA FONTÁN
La negociación se lleva en los juzgados vigueses. Y cada vez más. La mitad de los condenados por delitos penales admiten su culpa antes de entrar en el juicio aceptando la pena pactada entre el fiscal y su abogado. Las denominadas condenas por conformidad han ido poco a poco ganando terreno en las salas de vistas de la ciudad y buena prueba de ello es que casi 600 de las 1.233 sentencias que dictaron durante el pasado año los tres juzgados de lo Penal de Vigo se produjeron tras un acuerdo alcanzado entre las partes. En los juicios rápidos que se celebran en las salas de Instrucción el porcentaje de conformidades es todavía mayor. ¿Y quiénes son los acusados que renuncian a luchar por una absolución? Aunque los casos más frecuentes son los de los conductores que dieron positivo en un control de alcoholemia o los ladrones pillados in fraganti, cada vez son más los que optan por esta vía, hasta el punto que en las últimos meses se han producido conformidades en asuntos de mayor gravedad como intentos de homicidio o agresiones sexuales.
"La conformidad es una buena opción cuando la prueba contra el acusado es abrumadora", explica un letrado de oficio vigués. Si el autor de un robo, por ejemplo, ha sido cazado en plena acción por la Policía, es muy probable que el día del juicio su letrado pacte con el fiscal para lograr una rebaja de la pena. Si la negociación llega a buen puerto y cuenta con el beneplácito del acusado, éste acepta la condena que finalmente propone la acusación pública y el juicio previsto para ese día se suspende. Los testigos que estaban citados y esperaban en los pasillos de los juzgados para entrar en la sala se vuelven a sus casas sin tener que declarar ante el juez.
Ante esta situación, y conscientes del gran número de conformidades, la Fiscalía General del Estado y el Consejo General de la Abogacía Española firmaron recientemente un protocolo para cerrar estos acuerdos en cuanto acabe la instrucción del caso. Este medida, que también se aplicará en Vigo, tiene un claro objetivo: evitar que las conformidades se alcancen en la misma sala de vistas, cuando ya han sido citados testigos, peritos y fuerzas de seguridad.
Detractores
Además, contribuiría a evitar el colapso judicial, ya que, sabiendo de antemano que los acusados aceptarán la pena que propone el fiscal, un juez podría resolver una veintena de asuntos de estas características en una sola mañana. Y es que, si un juicio ordinario puede prolongarse durante horas o días, una vista de conformidad apenas dura diez minutos.
Las conformidades, en todo caso, también tienen detractores. "A veces se abusa de estos pactos y se ve a acusados que aceptan la pena por miedo a una condena mayor; y a lo mejor son casos que sí tienen defensa", relatan fuentes judiciales. De todos modos, para conformarse hay una serie de requisitos: uno de ellos es que no se aceptan pactos en penas de más de seis años. Y otro, el más importante, es que el acusado debe estar de acuerdo. Porque es, en definitiva, quien va a tener la última palabra.