T. NOVOA
Recuperar el Casco Vello es un arduo trabajo que comienza a dar resultados. El famoso Mercado de A Pedra estrena cara: nuevas barandillas, limpieza de la fachada que cubre los muros del recinto, oficina de turismo en el interior de la plaza y nuevas zonas de entrada y salida. "Un paso más en la recuperación de ese casco histórico que todos queremos", afirmó el teniente de alcalde, Santiago Domínguez, que ayer estuvo visitando las obras del mercado junto al edil de Patrimonio Histórico, Eudosio Álvarez. La última remodelación importante del recinto data de principios de la década. Y para esta nueva actuación el Concello ha destinado 182.000 euros.
"La recuperación de un casco histórico acorde con la ciudad olívica, es una cuestión que se plantea desde hace tiempo como una necesidad. Tras, la inauguración hace unas semanas de Teófilo Llorente, hoy podemos disfrutar de un mercado renovado", manifestó el teniente de alcalde. Y aunque las obras, que comenzaron hace tres meses, todavía no han finalizado, están a punto. Queda por adecuar la oficina de turismo en una de las dependencias interiores de la plaza. En el plan propuesto por Tenencia de Alcaldía se pretende dotar a todo el Casco Vello de sucursales en las que orientar a los turistas. "Ésta actuación era fundamental. Ya que A Pedra es una de las primeras imágenes que los turistas captan al llegar", recalca el edil nacionalista.
Sin embargo, queda mucho por hacer. El teniente de alcalde anunció que la calle de las Ostras será la próxima en sufrir las obras de renovación. "En cuanto termine la feria nos pondremos con ella", aseguró Domínguez refiriéndose a la feria Conxemar, que finalizará el 19 del próximo mes cuando comenzarán las obras. Después le llegará el turno a la plaza de Villavicencio, en el intento de adecuar todas los espacios de la zona histórica "desde Puerta del Sol al Berbés". La propuesta de Tenencia de Alcaldía también pasa por renovar las escaleras que conectan el Casco Vello con Cánovas del Castillo.
La rehabilitación de las viviendas de la zona vieja es el talón de aquiles de la Administración. Domínguez se aventura y pone fecha: "a finales de año principios del que viene, algunas viviendas estarán rehabilitadas", sin aclarar la fecha en la que el proyecto completo, de rehabilitación de las edificaciones de la zona histórica de la ciudad, llegará a su fin y todos los edificios cuenten con unos mínimos. Y agregó: "Confío en que continúe el compromiso alcanzado con la anterior Consellería de Vivienda".
"Las piezas por fin se van encajando", asegura Domínguez que ve en estas obras una transformación importante que favorecer a la economía viguesa, pues según informó el teniente de alcalde la reforma de la calle Teófilo Llorente ha potenciado su sector hostelero. Por lo que el edil nacionalista afirma que "el Casco Vello revive".