A. MÉNDEZ
La magistrados gallegos respaldan a Vigo. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) acordó ayer por amplia mayoría solicitar al Consejo General del Poder Judicial que ubique en la ciudad olívica el tercer juzgado de lo Mercantil de la provincia. En sesión plenaria, la Sala de Gobierno decidió apoyar la creación del nuevo órgano judicial en Vigo, que obtuvo el apoyo de nueve de los doce votos emitidos. El respaldo fue mayoritario, a excepción de los presidentes de las Audiencias de Pontevedra y Lugo, Javier Menéndez Estébanez, y María Josefa Ruiz, respectivamente, y del representante de los jueces de Pontevedra.
Después de una dilatada deliberación en A Coruña, el Tribunal Superior emitía a media mañana su resolución favorable a la creación del Mercantil vigués, informe al que se suma el emitido horas antes por la Consellería de Presidencia, que se compromete a poner los medios materiales y humanos necesarios para buscarle dependencias y garantizar su puesta en marcha.
El contenido exacto del debate es secreto, pero el juez decano de Vigo, Jaime Bardají, miembro de la Sala de Gobierno del TSXG, explicaba tras llegar a su despacho que en su decisión el alto tribunal gallego "ha tenido en cuenta la actividad industrial y económica de la ciudad, además de los detalles técnicos y legales del proceso". Consciente de que este informe no es vinculante, se mostró cauto, aunque insistió en que es un paso más hacia la consecución del juzgado y que "desde luego, será tenido en cuenta en Madrid".
La decisión definitiva sobre la ubicación del tercer juzgado Mercantil de Pontevedra debe producirse en pocas semanas, para que la sala pueda estar operativa antes de que finalice el año. Tras el fracaso en la pugna por el segundo Mercantil en favor de Pontevedra, Bardají es escéptico, aunque ayer confesaba sentirse "optimista" después del contundente posicionamiento del alto tribunal gallego.
En el debate interno del tribunal se analizó al milímetro la preponderancia de asuntos económicos procedentes de Vigo en los dos juzgados mercantiles de Pontevedra. Esta circunstancia jugó un doble papel a favor y en contra de la ciudad olívica, ya que justifica que se reclame una sala especializada propia, pero sirve de excusa para que una parte de los magistrados adviertan de un posible atasco, como ocurrió con la apertura del primer juzgado contencioso-administrativo.
En caso de concederse finalmente el Mercantil a Vigo, el juez decano agradece "la disposición de la Xunta de hacer las reformas necesarias para habilitar de forma inmediata el espacio liberado en la quinta planta del edificio viejo de los juzgados, una estancia de 120 metros cuadrados" que serviría de emplazamiento temporal hasta la creación de la Cidade da Xustiza.