A. M.
Una fundación con capital mixto para impulsar proyectos sociales y educativos. Es la propuesta que Corina Porro realizó ayer a las empresas portuarias y las cajas de ahorro para dar a conocer el papel del Puerto en la ciudad y desarrollar actuaciones conjuntas. El objetivo de la Autoridad Portuaria con esta iniciativa de capital mixto es racionalizar el gasto, ahorrando parte de los fondos que actualmente se destinan a patrocinios y otras actividades no estrictamente portuarias.
"Hemos encargado un informe a la Abogacía del Estado que determine la viabilidad del proyecto, aunque ya contamos con una primera valoración favorable", confirmaba Corina Porro tras reunirse ayer con el presidente de Caixa Galicia, José Luis Méndez, dispuesto a "mantener la colaboración permanente con el Puerto y participar en la fundación".
Entre sus cometidos estarían la realización de actividades educativas con escolares, programas medioambientales, de sensibilización, promoción de la historia del Puerto y cursos de formación. La idea está clara pero falta por comprobar el interés de los empresarios por involucrarse en un proyecto con fines sociales. "Cuanto tengamos el visto bueno jurídico, será el momento de buscar acuerdos y determinar las cuantías que aportan las empresas y las cajas y el desembolso de la Autoridad Portuaria", convencida de la necesidad de acabar con esa imagen de administración paralela que se ha forjado del Puerto.
"En épocas de auge se nos ha utilizado para dar ayudas a actividades deportivas y sociales alejadas de nuestro cometidos, así que es justo que en un año de crisis y cuando el Puerto necesita fondos para su mejora se racionalicen los recursos", aclara su presidenta. Porro concibe la fundación como "una forma de integración con la ciudad. No se trata de darle la espalda, sino de seguir colaborando y estrechando la relación de los vigueses con el mar", puntualizaba ante Méndez.
Ambos se reunieron para repasar los proyectos pendientes en el Puerto, que movilizarán 80 millones de euros. En clave económica, el presidente de la caja aconsejó a Porro repartir los depósitos entre varias entidades.