A. NARVÁEZ
Salir de casa, pasar una tarde al aire libre bailando y cantando, el plan para una tarde calurosa de cualquiera, pero todo un acontecimiento festivo para las 266 personas que reciben asistencia a domicilio en Vigo, que se reunieron en el monte de A Guía ayer en un evento organizado por la Concellería de Benestar y Tenencia de Alcaldía para todos ellos, "y es poco comparado con lo que se merecen", sentenció Santiago Domínguez.
Llegaron en tres autobuses con plataformas especiales para el desplazamiento de personas de movilidad reducida y allí les esperaba una gran merienda y las actuaciones musicales de un grupo de gaitas –con las que Domínguez sacó a bailar a algunas de las asistentes– y la de un conjunto que interpretó canciones clásicas coreadas por todos.
Muchos de los asistentes llevaban semanas sin salir de casa, ya que no pueden hacerlo sin ayuda. "Es una ocasión para que hablen entre ellos, se integren socialmente", señalaba la edil de Benestar, María Méndez que destacó también "la importante labor que hacemos en el Concello para aumentar el número de horas –unas 13.000– y de personas que gocen de la prestación, aunque a veces no dependa de nosotros, si no de la Xunta, pero la garantizaremos siempre, así como nuestra aportación económica".
Veinte voluntarios de Cruz Roja, –entidad que hasta el pasado mayo prestaba este servicio,hasta que fue sacado a concurso y adjudicado a una empresa privada– y algunas de las trabajadoras se unieron a la fiesta. Francisco Cámara, uno de los usuarios proponía "que las fiestas se hicieran todas las semanas". La razón: "todas las mujeres que vienen son muy hermosas y yo tengo que encontrar el amor".